¡La CF chilena llegó a Turquía!

Publicado el 10 de diciembre del 2020 | 1

¡La Ciencia Ficción chilena llegó a Turquía!

 

Por equipo PdE

Hará seis meses atrás, se comunicó con nosotros, Mehmet Ilgürel, profesor titular del Departamento de Filología Española de la Facultad de Letras de la Universidad de Estambul (Turquía) para solicitarnos información biográfica sobre Carlos Raúl Sepúlveda, autor del que se enteró a través de Internet. Pues actualmente escribe un artículo que analiza su cuento: “La esfinge de oro” y termina diciendo: “me gustaría presentar su autor a los lectores turcos amantes de la ciencia ficción que no conocen casi nada de lo escrito en español”.

Y entonces, claro que nos acordamos de este autor chileno, Carlos Raúl Sepúlveda (1943 – 2007), algo arisco pero querendón de sus amigos (principalmente Juan Muñoz y Máximo Carvajal), demócrata consecuente, voraz patachero y acérrimo defensor del género, creando instancias colectivas tan valiosas como SOCHIF (Sociedad Chilena de Fantasía y Ciencia Ficción) que funcionó entre los años 80-90 y donde, además de realizar talleres, conferencias y encuentros, dirigió la revista Quantor -con 5 números (?) antes del s. XXI-, como bien se describe en el artículo de Wikipedia sobre Ciencia Ficción Chilena:

La Sociedad Ciencia Ficción Chilena –SOCHIF– estaba integrada por un grupo de escritores, artistas gráficos y amantes de la CF, los cuales realizaron durante los años 90´s la revista Quantor y diversas reuniones, siendo parte de uno de los programas de TV del extinguido Canal 2 en el programa «Factor Humano». El año 2000, la SOCHIF realizó de manera independiente y autogestionada la Feria de Ciencia Ficción ARKA, que exponía una serie de artistas gráficos y escritores con diversas actividades (pase de películas, venta y lanzamientos de libros, lecturas, etc.) en el Cerro San Lucía de Santiago. La Sociedad Chilena de Ciencia Ficción fue uno de los principales germinadores de la nueva generación de cultores de literatura de ciencia ficción en Chile, tales como Luis Saavedra y Pablo Castro, además de ser foco de inspiración para muchos otros…”

Y que, al momento de su muerte, quizás logró entrever que sí existía una incipiente escena literaria que ya no buscaba consolidarse, sino que estrenaba modelos foráneos de instalación dentro de circuitos regionales, pero que hoy aún le debe, más que un “gracias”, un mejor “te recordamos”, como bien lo hace en su despedida uno de sus discípulos, Teobaldo Mercado, en su blog Pinceladas de lo desconocido:

Derivamos por esta existencia azotados por los obstáculos que la vida nos coloca. Y Carlos Raúl tuvo muchos de esos obstáculos: Fue detenido y torturado durante el gobierno militar, su hermano mayor pasó a engrosar las listas de los detenidos desaparecidos, la diabetes lo acosaba, sufrió miserias y desdichas, pero siempre, siempre, luchó contra la adversidad y no se dejó llevar por ella. Mas su salud física no le permitió seguir adelante: un ataque cerebral y un coma diabético lo dejaron hospitalizado, para después ser incapaz de reconocer a sus seres queridos; se vio forzado a respirar artificialmente mientras caía en coma; sus riñones se negaron a funcionar bien, lo cual motivó la necesidad de diálisis constantes. Ante ello, el fin era inevitable y todos lo sabíamos. Pero el término “inevitable” no palia en modo alguno la sensación de pérdida, sobre todo cuando se considera que es un fin injusto para alguien que dio tanto de sí y nunca le fue reconocido…”

Por supuesto que enviamos toda la información bio-bibliográfica disponible, tanto la recopilada en “Años Luz” (2006) como la que nos siguió llegando luego de su partida. Y al cabo de otros seis meses hemos recibido la noticia que ya está listo el primer artículo sobre CF chilena realizado en Medio Oriente (¡!) por el mismo Mehmet Ilgürel, Dr. en Literatura comparada, quien antes ya había escrito sobre las publicaciones de / sobre Borges en Turquía , además de la narrativa de Julio Cortázar y Bioy Casares; alternando en sus clases, desde la influencia del realismo mágico hasta lecturas divergentes de la literatura fantástica latinoamericana en los actuales novelistas turcos.

Esta primicia traerá todo un descubrimiento de un mundo aún subterráneo -nuestra CF- pues ya lo interesamos por continuar con Correa, Aldunate et al… Y no olvidaremos que se inició aquí, gracias a la pluma de un autor cuasi olvidado, que no se amilanó para cruzar con sus propios medios una de las épocas más oscuras del fantástico nacional, para al fin ver la luz del reconocimiento bajo la luna menguante, en uno de los minutos más sombríos del mundo tal como hoy lo padecemos.

Concón, diciembre, 2020.

Una respuesta a “¡La CF chilena llegó a Turquía!”
  1. […] Editorial Puerto de Escape nos anuncia que la ciencia ficción chilena llegó a Turquía. Para enterarse cómo, lean el siguiente artículo. […]

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