«Ideva : Liberacion». Una novela Ciberpunk a-la-chilena

Publicado el 16 de julio del 2016 | ~

13221448_10206198870279243_8220702191199675575_n

Por Mario Bustos Ponce

«Ideva : Liberación» de Matías Garretón. Una novela ciberpunk-a-la-chilena

Publicado originalmente en:

https://mariobp7.wordpress.com/2016/07/12/ideva-liberacion-ciberpunk-a-la-chilena/

Dentro de los subgéneros que componen la ciencia ficción, un lugar destacado y fascinante lo ocupa el ciberpunk el cual, en general, se caracteriza por presentar escenarios distópicos en donde coexisten altos estándares tecnológicos con bajos niveles de vida (rompiendo el paradigma clásico de la ciencia ficción de la edad de oro). El ciberpunk usualmente utiliza como herramienta tramas policiales, las que van girando en torno a crímenes sin resolver a lo largo del relato. Todo ello en un contexto opaco, decadente, marginal, en donde los protagonistas se alejan del canon de virtud del que hacían gala Asimov o Clarke (y que fue manifestado magistralmente por Joseph Campbell en “El héroe de las mil caras”).

El ciberpunk tiene variadas manifestaciones artísticas como movimiento contracultural, pues en este no se critica la tecnología en sí, sino que su aplicación por los humanos, descritos como seres corruptos y vulnerables. A nivel literario creo que la obra insigne de este movimiento es “Neuromante” (1984) del estadounidense William Gibson, y varias de las obras del maestro Phillip K. Dick, en especial “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” (1968), “Los tres estigmas de Palmer Eldritch” (1965) y “Fluyan mis lágrimas dijo el policía” (1974). En el ámbito cinematográfico destacan Blade Runner (1982), basada en la novela “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” antes referida, The Terminator (1984) y  The Matrix (1999). A nivel arquitectónico, el ciberpunk se hace presente en el movimiento art decó.

Vistas las características antes referidas, y otras más que, por los objetivos de estas breves líneas no he podido referir, la obra de Matías GarretónIdeva: Liberación” (Puerto de Escape, 2016) calza perfectamente con la corriente ciberpunk. En efecto, en esta novela encontramos escenarios opacos, tramas cercanas a la novela negra y protagonistas que distan mucho de ser infalibles.

Desde un comienzo la novela parte con acción, la cual se hace presente a través de misteriosos asesinatos de bebés en cumplimiento de oscuros mandatos. El escenario que se nos presenta es un barrio marginal de un París futurista (Saint-Denis), que recuerda bastante a las descripciones dadas en «Neuromante» o «La torre de cristal» de Robert Silverberg.

La novela además se pasea por otros lugares, como el Lejano Oriente, la selva tropical o Santiago de Chile, haciendo una verosímil proyección y presentándonos realidades más que plausibles en atención al curso actual de la humanidad, sus ambiciones y sus vicios. Todo ello mientras se nos muestran persecuciones de los protagonistas (Paul Dubois y Nika Tsareva) a un terrible, y a veces infalible, asesino (Emelianenko), en tanto se revelan sus trágicas historias y se logra comprender (e incluso empatizar) con sus caracteres y personalidades.

Pero no sólo se trata de una novela de aventuras. “Ideva: Liberación” es una obra de alerta: el autor quiere llamar nuestra atención sobre los peligros que implica la explotación indiscriminada de los recursos naturales del planeta, la ambición de unos pocos de mejorar su expectativa de vida a costa de los más desposeídos (con claros atisbos de biopunk), la complejidad exponencial de la inteligencia artificial, entre otros. Es decir, “Ideva: Liberación” no solo cumple con la consigna de novela negra con toda la red argumental que ello lleva consigo: persecuciones, intrigas y acción, sino que, además, satisface la característica contracultural que diferencia al ciberpunk de otras corrientes literarias, vale decir, su voz de alerta y crítica a la sociedad actual, efectuando proyecciones distópicas, pero no por ello menos verosímiles.

Asimismo, la novela nos presenta adelantos tecnológicos duros en especial desde el punto de vista del ciberespacio, propio de las temáticas del ciberpunk, pero que se extienden más allá. Por ejemplo, la identidad que acompaña a Dubois me recordó a la inteligencia artificial Jane en “Ender el Xenocida” de Orson Scott Card, y las problemáticas en torno a la medicina, a las presentadas en la saga de “Pórtico” de Frederik Polh (en especial en “Tras el incierto horizonte” y “El encuentro”).

Cabe destacar que esta novela no sólo destaca por su temática, sino que también por la forma en que está contada. Matías Garretón sabe lo que nos está contando, pues sus descripciones acuciosas y detalladas de los escenarios en donde se desenvuelve la historia no sólo convencen, sino que además, están dotados de un realismo tal que el lector sabe que no lo están engañando. Asimismo, el autor sabe relatar las escenas de acción con ritmo y sin perder el hilo argumental, lo cual es un mérito aparte, pues creo que las descripciones de enfrentamientos realistas es una de las tareas más complejas para un escritor.

En definitiva, “Ideva: Liberación” es una obra más que destacable, tanto en técnica narrativa, profundidad argumental, innovación temática y complejidad de personajes. Por ello, debiese ser desde ya considerada una de las novelas más frescas y reveladoras de los últimos tiempos y lectura obligada para todo aquel que le interese la ciencia ficción chilena contemporánea.

 

Santiago, Julio 2016

Portada Ideva. Small

Comenta este artículo: