Obras que cambian el paradigma extraterrestre

Publicado el 21 de julio del 2014 | ~

PROPUESTA

Por Mario Bustos Ponce

Publicado originalmente en: https://mariobp7.wordpress.com/2014/06/10/aunque-tal-vez-solo-seamos-dioses-de-las-hormigas-opinion/

 

La editorial Puerto de Escape ha lanzado recientemente el libro “Aunque tal vez sólo seamos los dioses de las hormigas” del chileno, Jorge Alberto Collao. Es una novela breve que tiene varias características propias que la hacen una obra interesante… Algunas de forma, otras de fondo.

 
Dentro de las características de forma interesantes destacan su brevedad (69 páginas), en las cuales el autor puede desplegar un mundo fantástico atemporal y cuya historia puede ser pensada por cualquier ser racional (nótese que no solamente humano). La brevedad no es un defecto, sino por el contrario, una virtud, pues la finalidad del autor, cual es, plantear un mundo alternativo totalmente irreal en términos humanos, cabe de forma precisa en las páginas de este libro, sin las innecesarias y largas descripciones, divagaciones, o “rellenos”, que lo único que muchas veces aportan es a que el lector pierda interés en la historia central de la obra, la cual se diluye entre las páginas. No, la obra de Jorge Alberto Collao va al grano, y en ese sentido, se agradece la precisión en que se aborda la trama.

 
Sin embargo, el mayor mérito de la novela que comento es que trata de trastocar uno de los paradigmas clásicos de la ciencia ficción: la tendencia de asimilar las formas de vida extraterrestres a términos humanos. Ésa es su virtud de fondo central.

 
En efecto, si se analizan varias obras de ciencia ficción (tanto en el cine como en la literatura) se aprecia que las formas de vida extraterrestres tienen cuerpos similares a nosotros, emociones prácticamente humanas y conductas propias de los hombres. Así, por ejemplo, la famosa película “Avatar” de James Cameron, si bien con un gran despliegue cinematográfico, no se atreve a más que a lo mismo que ya hemos visto: extraterrestres que aman, que tienen cuerpos muy similares a los humanos, y que tienen conciencia por la vida planetaria, como muchas culturas humanas; es decir, tan sólo lleva a otros planetas, problemas propios de la humanidad… nada más.

 
En cambio, siempre se agradecen las obras que cambian el paradigma y que nos ofrecen seres extraterrestres totalmente distintos a nosotros de manera tal que incluso se puede llegar a cuestionar su propia esencia… En ese sentido, “Alien” de Ridley Scott es un muy buen ejemplo cinematográfico. A nivel literario, obras osadas al respecto son “Solaris” de Stanislaw Lem, “Los Propios Dioses” de Isaac Asimov, o “La voz de los Muertos” de Orson Scott Card.

 

A estas obras atrevidas que cambian el paradigma de la antropomorfización de las vidas extraterrestres, desde ahora, hay que añadir el libro de Jorge Collao. De un inicio, ya nos dice que sus personajes pueden o no existir, pues nada es seguro… luego nos invita a pensar en seres extraños, que viajan por el cosmos hasta encontrarse con seres que sólo se pueden comunicar a través del dolor. De esta manera, “Aunque tal vez solo seamos los dioses de las hormigas” nos plantea varias preguntas: si existieran formas de vida que sólo pueden comunicarse generando dolor, ¿puede decirse que son buenos o malos? ¿se les pueden reprobar conductas como la tortura, o incluso la muerte en su intento de establecer comunicación con otras formas de vida?

 
En definitiva, la obra de Jorge Alberto Collao, nos invita a reflexionar sobre las formas de vida que pueden existir, llevando al límite nuestra imaginación; además, nos permite reflexionar sobre un punto interesante: ¿está la raza humana en condiciones de establecer un primer contacto con especies que cuestionen sus más esenciales concepciones de lo que es, lo que debiera ser, y cómo debería de ser? Sin duda, desde esa perspectiva, esta obra es un gran aporte a la literatura fantástica chilena.

 

Publicado originalmente en: https://mariobp7.wordpress.com/2014/06/10/aunque-tal-vez-solo-seamos-dioses-de-las-hormigas-opinion/

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