¡Descubrimos la primera crítica sobre Los Altísimos (1959) de Hugo Correa!

Publicado el 24 de junio del 2011 | 8

HUGO CORREA a los 30

Por Cedomil Goic

Hugo Correa: “Los Altísimos

Editorial del Pacífico, S.A.

Santiago de Chile, 1959.

293 páginas

LOS ALTISIMOS” es una de las novelas más sorprendentes que se hayan escrito entre nosotros.  A su condición de novela de extremada fantasía, ejemplar rarísimo en una tradición novelística de mediocre realismo, une el raro valor de ser una excelente novela, de sostenida coherencia en una perspectiva difícil de proyectar.

Aparte de unos ejemplos menores, sólo en “Este Poderoso Reloj”, de Camilo Pérez de Arce, se había intentado sostener una perspectiva de fantásticas proyecciones. Pero aquella novela se resentía en su intrínseco valor por la desmesura de su desarrollo y su sentido vulgar.

La novela de Hugo Correa queda dentro de las, así llamadas, science-fictions o novelas científicas, en las que el novelista norteamericano, Ray Bradbury, es un maestro inigualable.

Es cierto que el despliegue de ficciones científicas, donde juega un rol importante el bagaje de conocimiento de la física y de la astrofísica, hará difícil de seguir con interés sostenido una novela de fantasía científica tan desarrollada. Pero no es menos cierto que en momentos bien dispuestos del curso narrativo el novelista sabe atraernos con fuerza poderosa, haciéndonos vivir plenamente un mundo fantástico y comunicándonos inmediatamente las vicisitudes de un humano en extraño planeta.

Puede destacarse como uno de los más notables momentos de la novela aquél en que X. se extravía en la ciudad de Cronn. El conocimiento de A. y del mundo sorprendente donde ha sido admitido crea gradualmente profundas tensiones narradas con notable habilidad.

Pero la mera fantasía de esta novela espacial no tiene en la construcción del contorno del mundo su rasgo últimamente más significativo, con ser sorprendente y cabalísticamente hecha. De haberse reducido a esto no pasaría, tal vez, de ser una novela pintoresca y muy imaginativa, una ficción científica realizada con gran justeza y rigor.

A más de aquello, “Los Altísimos”, está penetrada en toda su extensión por una problemática humana que abre infinitas perspectivas al lector y que le confiere al conjunto una rara unidad de sentido. De la integridad del mundo narrativo y de momentos determinados de la construcción novelesca, gobernados por esa unidad de sentidos, se desprenden trascendentales cuestiones estéticamente propuestas.

Altisimos del 59

Los Altísimos son seres todopoderosos y de secreta sabiduría, creadores del mundo de Cronn, colosales artífices de un prodigioso y cósmico poder absoluto sobre aquel mundo y sus habitantes, de cruel y tiránica acción para quienes intenten subvertir sus leyes. La dimensión humana de X. —o Hernán Varela— muestra desde su peculiar óptica terrícola, las peculiaridades del mundo fantástico a que ha sido llevado. La pugna entre la libertad esencial de su conciencia y la misteriosa opresión de Los Altísimos, desata el sentido más profundo de esta novela y retorna, como en un contrapunto, del comienzo al fin de la novela. Dos fugas marcan este contrapunto. La primera marca el arribo de Varela en sustitución de X. La segunda marca la propia liberación de Varela y la posibilidad existencial que se abre en un mundo nuevo. La invocación del descubrimiento de América y de su peculiar sentido palingenésico asociado a este momento de la narración nos ha parecido un acierto.

Hay que aplaudir con entusiasmo la aparición de un novelista de las notables cualidades de Hugo Correa. Las virtudes de su primera novela nos hacen esperar con gran interés su próxima obra, cualquiera sea la forma o asunto que pueda exponer. Nos alegran verdaderamente las posibilidades que se abren a nuestra novelística con ésta y otras novelas de reciente data. Todas ellas auguran una renovación notable de nuestra prosa narrativa. Ésta era esperada con verdadera expectación.

(Publicada originalmente en Revista de Libros, por Cedomil Goic, La Unión, Valparaíso, 30 de agosto, 1959)

Otra novela científica de anticipación de Hugo Correa

Hugo Correa: “Alguien mora en el viento

Ediciones Alerce – Santiago de Chile, 1959.

61 páginas.

Su segunda novela en un año escribió Hugo Correa con “Alguien mora en el viento”. Es como la anterior –“Los Altísimos”- una novela científica. Debemos habituarnos a hablar de la novela científica, a pesar del sabor a paradoja de la expresión, así como nos hemos habituado a la expresión “novela histórica”, no desprovista a su vez de paradoja. Aunque resulten de verdad una extraña coyunda, ambas denominaciones han sido impuestas por el uso. Y la denominación de cierta forma narrativa como novela científica será de todo punto de vista preferible a las malas traducciones del inglés o los neologismos baratos que imponen las colecciones de novelas de cordel. Ciencia-ficción, fantaciencia, ficción científica, son así términos despreciables.

Las novelas de Hugo Correa no son un sencillo tipo de novelas científicas de anticipación que pueda remontarse a las curiosas narraciones de Cyrano de Bergerac y traerse hasta hoy pasando por Verne, Wells, Huxley y otros. Si bien los elementos de anticipación son valiosos y hábilmente desarrollados en las dos novelas de nuestro autor se introducen otros elementos que nos permiten distinguir sus peculiares características. Algunas de ellas son comunes a ciertos novelistas muy recientes.

La operación de ciertos extraños psiquismos caracterizó la obra de Flammarion, El donador de almas, de Amado Nervo, El pesador de almas, de A. Maurois, la Isis, de Villiers de l’Isle Adam, determinando un tipo diferenciado de esta clase de novelas. Cierto tipo filosófico se da en las obras de J. L. Borges, como La lotería de Babilonia y otras. Lewis Carroll creó un tipo de novela físico-matemática con sus dos Alicias, el mismo Maurois, el mismo H.G. Wells han trabajado este tipo novelesco que desarrolla algunas fantasías físicas. En fin, la literatura de Mil noches y una noche, de Robinsones y paraísos abren otras tantas posibilidades de novelas de fantasía científica inspiradas en el folklore, en la pseudociencia antigua, en la arqueología o en la antropología cultural.

Los altisimos 3º edicion

La novela de Hugo Correa posee una fertilización de tipo ético y teológico. Sus dos obras conocidas plantearon la estructura de un mundo regido por poderes secretos, de obscuros designios, de insospechable teleología, de opresiva acción en “Los Altísimos”; de claros, pero también misteriosos y sutiles designios en la providencia de premio y castigo en “Alguien mora en el viento”.

La conciencia del propio destino adquiere en las narraciones de Hugo correa una profunda calidad dramática, una tremenda condición problemática

El breve curso narrativo de “Alguien mora en el viento” expone persistentemente esta tensión de la propia conciencia del personaje frente a la problematicidad repentina e inusitada de su destino. La introducción del azar, primeramente, como una fuerza ciega que arroja a los personajes a un mundo inexplorado e inhóspito;  la sujeción, luego, a una fuerza secreta que atrae o repele según sean las alternativas de la más íntima intención de los personajes y que conforme a ella los aligera, los vivifica y rejuvenece o bien les agrega pesadez, los llena de mortal cansancio y los envejece penosamente.

A estos dos momentos puede agregarse todavía la alternativa de sufrir embates parciales, de acuerdo a las oscilaciones reales, auténticas, que la íntima conciencia moral de los personajes pueda sufrir.

No bastaría para hacer de las novelas de Correa este esquema sumario de las dependencias de los seres provistos de conciencia moral de poderes invisibles prodigadotes de premios o castigos –esquema por sí mismo demasiado simple y vulgar- no bastaría para hacer de ellas buenas novelas. El arte del novelista está en la construcción hábil del proceso narrativo, en la subordinación de los elementos fantásticos así de diversos como ellos son en la obra, a la intención constructiva que va levantando un mundo hasta instaurarlo en su inédita originalidad. Y es en este arte en el que residen eminentemente los méritos de Hugo Correa como novelista.

Advirtamos finalmente que la mejor novela científica no ha sido hasta ahora y probablemente no lo sea nunca la que construye un mundo de anticipación o construcción fantástica y sólo esto, sino aquella que agrega a los elementos fantásticos el sentido personal que el hombre pone en su presencia en el universo, con la problematicidad de su destino y con su esencial libertad.

Conclusión

Hugo Correa es otra de las auténticas revelaciones del año. Primeramente con Los Altísimos (1959) y luego con Alguien mora en el viento (1959). Hugo Correa se muestra como un narrador de excepción. En nada empequeñece, al contrario, a su mérito el cultivo de la science fiction como la forma novelesca de su preferencia. Nada del pintoresquismo ordinario del género a la moda domina su obra. Un profundo sentido del mundo, una visión verdaderamente teológica de la realidad anima sus narraciones. Su fantasía de arrolladora verosimilitud enriquece la profunda dimensión humana de sus novelas. Hay en él un narrador de virtudes notables que ha conseguido en las dos tentativas que le conocemos, ennoblecer la categoría del género que cultiva con sorprendente dominio. Este joven novelista, de notable imaginación, de profundo sentido dramático y gran capacidad constructiva, nos parece la más grata de las revelaciones del año pasado.

(Aparecida originalmente en en El Panorama Literario de 1959, La Unión, Valparaíso, 23 de enero, 1960.)

8 respuestas a “¡Descubrimos la primera crítica sobre Los Altísimos (1959) de Hugo Correa!”
  1. diego dice:

    Puta que es buen libro Los Altísimos.

  2. Jorge Parodi dice:

    Exelente critica, dice lo mismo que hemos sentido los fanaticos de esta novela. La nueva edicion, es bella y simple, yo la llevo de regalo a unos colegas y es un orgullo poder llevar la obra de este genio!!
    Aun espero un analisis mas amplio de la relacion de los Titeres con la pelicual de los sustitutos. Espero que algun experto haga la justa comparacion entre la pelicula y otro exelente libro del Sr. Correa

  3. AMOR dice:

    PUES HASTA QUE LEÍ ESTAS NOTAS DE INTERNET Y POR TANTO MIENTRAS LO LEÍA ME PARECÍA FALTO DE TODO, PESADO, LO IMAGINADO NO ME ATRAIA, Y HASTA, por cansino, HASTIADO ME PASÉ TREINTA PAGINAS, que releeré, ahora tiene otra dimensión, por lo que he leído en la NET, pero me ha parecido bastante «ladrillo». ESTIMO QUE SE LE ATRIBUYEN ANALOGÍAS QUE NO SON CLARAS, Y FILOSOFIAS SOBRE LA VIDA Y EL MUNDO HUMANO QUE EL AUTOR NO HA SABIDO RESALTAR, COMO PARA QUE EL LIBRO TE CAPTE.
    Voy a darle un repasillo , quizás mejore esta opinión

    • marnovoa dice:

      Estimado Lector
      Así es, «Los Altísimos» de Hugo Correa es un libro buenísimo, profundo y que necesita de un lector comprometido (no sólo en la trama que de por sí es envolvente) sino en la construcción de mundos, la alta especulación filosófica y sobre todo, el hondo humanismo trágico que resuman sus páginas.
      Si el texto aún se te torna pesado, te recomiendo partir por su novela breve «Alguien mora en el viento» (1959) una de las obras de ciencia ficción chilenas más bellas de todos los tiempos.
      He dicho!

  4. José Domingo Naredo Medina dice:

    Estimados, junto con agradecer las publicaciones que dicen relación de lo publicado por el genial Sr. Hugo Correa, que es Chileno, estoy interesado en obtener la novela «Alguien mora en el viento».

    Reciban un saludo afectuoso desde Iquique, Chile.

    José Naredo Medina

    Si alguien pudiera darme esa información, para obtener esta novela, mi correo es:

    jose.naredo.m@gmail.com

    Nuevamente, Agradecimientos

    • marnovoa dice:

      Estimado Lector
      Gracias por escribirnos!
      Las obras del gran Hugo Correa, se encuentran su mayoría en librerías de usados. Exceptuando la nueva edición de Los Altísimos, editada por Santillana el 2010.
      «Alguien mora en el viento» según mi opinión, es la mejor novela breve de CF escrita en Chile en cualquier època y lugar y punto.
      Se encuentra al final de los cuentos reunidos, «Cuando Pilato se opuso» (Ediciones Universitarias, 1977).
      Suerte!

  5. roberto scharles dice:

    Respeto todos los comentarios, pero cada libro o película después de este libro ha tomado alguna idea de esta obra. Tal vez no hiló bien las tramas, pero sí puso a volar la imaginación desde su perspectiva. Y cada película y libro de ciencia ficción tienen algo de su libro…

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