De lo fantástico en el film “Ceguera” de Fernando Meirelles

Publicado el 3 de abril del 2010 | 1

ceguera

Por Arnaldo Maturana M.

Basada en la novela del escritor portugués José Saramango y dirigida por el brasileño, Fernando Meirelles, la obra “Ceguera” (2008) nos adentra a un tiempo hipotético en que se muestra probabilidades claras, no tan sólo de lo que nos puede pasar como seres humanos, sino  más bien, de cómo las conductas de las personas son los condicionantes a cambiar acontecimientos específicos de nuestra propia existencia. Es un relato que muestra a las personas en su estado más mínimo, en situaciones extremas de supervivencia, dónde un hecho extraño, según categorización de Todorov, irrumpe en la realidad y lo cambia de manera radical, dónde todos los sucesos que siguen dentro de la narración van a estar condicionados por la ceguera que afecta a los personajes de la película.

A modo de sinopsis, el film, muestra una extraña epidemia de ceguera que asola todo un país. Un pobre hombre que espera en su coche frente a un semáforo es el primero en padecerla y a partir de entonces se extiende cada vez más rápidamente entre la población. Los afectados son puestos en cuarentena, pero resulta imposible contener la enfermedad y las calles acaban llenándose de ciegos que son víctimas de este inexplicable mal consistente en una infinita ceguera blanca, como un mar de leche, a medida que aumenta el temor y la crisis en el país, gradualmente las personas se convierten en presa de los más bajos instintos del ser humano, llegando a los extremos más miserables.

Estamos ante un relato fantástico en su estado más puro, no existen segundas lecturas a primera vista, el hecho de que todos hayan quedado ciegos cambia la vida de todos los habitantes de la ciudad y no existen explicaciones evidentes del por qué de esta situación, se nos presenta como establecida y de ahí en adelante el hecho de que todos estén ciegos, excepto la mujer protagonista (Julianne Moore)  produce un nuevo estado en el relato, que va a predominar hasta el final de la película, cuando se genere otro estado que marque el hilo conductor, pero esta vez no del film, sino que en la vida de los protagonistas de este, ya que justo cuando termina la ceguera, termina también el relato visible de la historia.

Lo que haremos a continuación, es dar un breve análisis de cómo se presenta lo fantástico dentro de “Ceguera” y partiremos por el punto de las acciones, regidas a reglas humanas y sujetas a situaciones límites. El comportamiento humano y las acciones mostradas dan cuenta de lo más bajo del accionar de las personas, pero con un apego fiel a lo real, dónde incluso en situaciones tan extremas e igualitarias de condiciones existe la dicotomía entre el bien y el mal, este último graficado de la manera más cruel, mostrando condiciones mínimas de humanidad, dónde el bando que toma el poder es capaz de usar elementos tan básicos como el sexo, la comida y la calidad de vida ( si es que se le puede llamar así) con tal de sacar provecho de la situación. Así también, existen dos personajes fundamentales que son los representantes claros de la dicotomía, por un lado el personaje de la mujer que es la única habitante del pueblo que puede ver, lo que es un hecho tan extraño como el que todo el resto de la cuidad se haya quedado ciego y el personaje que toma el control de la comida, quién representa a toda la tiranía de un dictador, siendo el único que se encuentra armado y que pese a la ceguera de todos, logra someterlos, dejando de lado la condición de igualdad que se mostraba en el comienzo de la película.

El tono claustrofóbico que presenta el film, da a entender que la situación  fantástica no es el hecho de que todos se queden ciegos, sino que cómo esta situación genera un cambio completo en el actuar de los seres, ya no hay una diferencia por las clases o niveles sociales, ahora comienza a regir la “ley de la selva”, el más fuerte es el que predomina.

El Mundo Interior, con un claro uso del inconsciente es el que predomina en la obra de Meirelles, e incluso el elemento sexual propio del psicoanálisis es lo que permite explicar el comportamiento de los protagonistas, dónde notoriamente dejan de ser racionales y se guían por sus instintos por ejemplo, el hombre que ya no siente deseo sexual por su mujer y le es infiel, pese a que ella está sólo por él dentro de este hacinamiento y el cambio de comida por favores sexuales. Quizás, el único personaje que se muestra racional es el anciano que siempre fue ciego y  ha visto el mundo de esa forma durante toda su vida. Ya al situarla en el mundo interior permite que “Ceguera” tenga un grado de terror, el que se corresponde con la irrupción de lo fantástico en la normalidad de una vida rutinaria, personajes que se encuentran en un mismo lugar sin haberse visto antes y paradójicamente, tampoco se ven ahora pero si deben a prender a vivir juntos y es ahí dónde la película en cuanto al desencadenante de reflexión sobre los límites humanos, la lucha por la supervivencia y la naturaleza del hombre, comienza a ejercer una predominación del mundo interior tanto de las personas como de los espacios.

Finalmente, el llamado de atención que se hace a la humanidad es enfático y hasta majadero: sólo la unidad puede levantar a las personas y cualquier abuso de poder es contraproducente a lo que se pretende lograr en materia organizativa, el hombre es el encargado de enfatizar sus miedos e inquietudes y procurar sobrevivir pese a las condiciones adversas, ya que a pesar de estas condiciones mínimas de vida, lo importante es vivir, a toda costa, no importando las humillaciones. La esperanza de que en algún momento el mal termina es el foco que tienen los protagonistas de la historia y tal cómo el hecho de la ceguera es el que se presenta para cambiar el rumbo del relato, cómo siempre es la vida humana y el comportamiento de los seres vivos, los que aportan lo verdaderamente fantástico de la narración.

Una respuesta a “De lo fantástico en el film “Ceguera” de Fernando Meirelles”
  1. Francisco Javier Efelbaunn dice:

    Este es el mismo director de Ciudad de Dios? Qué raro, después de una película tan realista pasar a esta más fantástica. Aunque me queda claro que igual hay crítica social y política inclusive en esta idea del país de los ciegos. Basta con mirar hoy alrededor y saber que no vivimos en un paraíso. Saludos al autor, espero nuevos comentarios suyos.

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