Personajes fantásticos en «Costumbres de los famas» de Julio Cortázar

Publicado el 12 de diciembre del 2009 | 5

Julio Cortázar. Fotografía de Gisele Freund

Por Carolina Astudillo Zamora

Lo fantástico, como un territorio en el que se confrontan los límites humanos, constituye una constante en la escritura de Julio Cortázar y ha sido estudiado hasta el cansancio en relación con su obra. Lo que pretendo hacer, por mi parte, es centrarme en el personaje fantástico, apuntando a la forma en que es construido y conducido por el autor en el relato. Pretendo, además señalar cómo es que se relaciona con los conceptos de mundo de los objetos (materia más espacialidad), acciones (sujetas a…) y temporalidad (causalidades y/o finalidades) de Ostrowsky, los que Tzvetan Todorov desarrollará en Introducción a la literatura fantástica (1970).

El cuento que he seleccionado aparece en el libro «Historias de famas y de cronopios» de Julio Cortázar (Historias de famas y de cronopios fue publicado en París,1962), en una sección que lleva el mismo nombre. Las otras tres partes del libro son: “Manual de instrucciones”, “Ocupaciones raras”y “Material plástico”. Es preciso que señale que, si bien, he seleccionado este relato para desarrollar mi propuesta, éste se haya íntimamente relacionado con todas las demás historias. A través de la lectura de todas ellas es que se hace posible el reconocimiento de cada personaje (famas, cronopios y esperanzas), mas todas se orientan a la misma temática y las personalidades y constitución de los personajes –lo que me ocupa- no varía.

Famas, Cronopios, Esperanzas: más conciencia que materia

Siguiendo el esquema que Ostrowsky planteó para representar la experiencia humana, los personajes estarían constituidos por una materia y una conciencia, lo que se haya inserto dentro de un mundo posible. Ahora bien, las acciones que estos personajes realizan están determinadas por una causalidad y/o una finalidad, todo dentro de un tiempo.

Los tres tipos de personajes que se presentan en el cuento podrían fácilmente reducirse a pura conciencia, puesto que no existe una descripción física o material de ellos, salvo algunos rasgos que se le asignan al cronopio. Mas su configuración como personajes fantásticos no pasa tanto por ahí, sino por el hecho de que, en primera instancia, no sabe qué son ni a qué se parecen –la explicación de ello tampoco es una cuestión de la que Cortázar quiso ocuparse-. Así, para caracterizar al cronopio  solo dirá  que es un ser verde y húmedo. Ahí acaba su materia. Mas su conciencia se expande infinitamente más allá del relato.

Por otro lado, estos personajes carecen de una similitud física con los humanos, puesto que sus características se nutren de otros aspectos.

Costumbres de los famas: demasiado humanas

La escritura de Cortázar fue siempre una especie de rebelión en contra de las convenciones, las costumbres, los hábitos y en definitiva en contra de un orden moral y social –lo que se manifiesta a través de su ejercicio humorístico y por medio de la irrupción de situaciones o hechos absurdos. Sin embargo, a pesar de ser realmente  personajes bastantes particulares los creados por el autor argentino, están sujetos inevitablemente a conductas humanas: conservan recuerdos, lloran, dan limosnas, bailan, no se toleran, se pelean, se hieren y se compadecen –porque nos emulan-. A Cortázar no le interesa caracterizar a los personajes de otra forma; los personajes no se comportan como animales, y aunque su apariencia sea imprecisa, es explícita la forma en que les otorga sentimientos y raciocinio. Así, por ejemplo, en Costumbres de los fama , los Famas bailan, las Esperanzas se molestan y golpean, los cronopios, por su parte, se compadecen y consuelan, es que este escritor es tan fantástico como político y Famas, cronopios y Esperanzas, no pueden ser más que tipos humanos, tipos de humanos que el autor identificó en su Argentina y que luego imprimió a lo largo de los relatos de manera fantástica (considerando el término según la definición dada por Todorov).

Mundo fantástico: todo es posible

Su empeño por socavar siempre la rutina que asfixia y las convenciones a las que antes hice alusión, se extienden también a los hábitos lingüísticos:

Los Famas bailan Tregua y Catala. Las Esperanzas y los Cronopios bailan Espera (otro elemento entre fantástico y político: estos dos últimos tipos de seres representarían a las clases económicas más bajas de Argentina y por ende siempre estrían a la espera de algo).Sin embargo aun así, estas denominaciones no pertenecen a las que nosotros “los seres reales” utilizamos para los bailes, no están en nuestros archivos y por lo tanto pertenecen a una zona desconocida, nos provocan extrañamiento y sorpresa. Así mismo, aparecen una serie de objetos con nombre extraños pero no en el sentido de que el significante sea desconocido o nuevo, es decir, no son términos completamente nuevos como Tregua Catala, sino que son palabras que el autor ha unido creando nuevos términos como queriendo aunar en un solo significante dos o más significados:

“Una de las esperanzas dejó en el suelo su pez de flauta -pues las esperanzas, como el Rey del Mar, están siempre asistidas de peces de flauta-(…)

También el final del cuento es un suceso fantástico que solo enmarcado en el mundo de este relato puede ocurrir:

“Los cronopios vinieron furtivamente, esos objetos verdes y húmedos. Rodearon al fama y lo compadecían diciéndole así: –Cronopio cronopio cronopio. Y el fama comprendía, y su soledad era menos amarga”.

En  este mundo, la sola mención de la palabra cronopio sana, alivia. El cronopio es un ser tan noble (aquí es donde se hace necesario revisar todos los textos que hacen alusión a él) que con solo nombrarlo se llegaría a un estado de sanación.  Como si cada una de las letras que conforman su nombre fueran un color distinto que el cronopio al pronunciarse transforma en arcoiris.

Causalidad y finalidad en Costumbre de los famas

Este relato sigue, a diferencia de otros cuentos de la sección Historias de Famas y de Cronopios, las leyes de causalidad y finalidad. Esto es, un acontecimiento ocurre porque otro lo ha motivado o para provocar una reacción determinada –lo que sería la finalidad-.

Esto es posible de percibir, por ejemplo, cuando las Esperanzas se enfurecen y se arrojan sobre el Fama y lo lastiman, debido a que (causalidad) no deja de bailar Tregua y Catala, el baile que ellas no saben bailar.

Otro ejemplo que resulta menos obvio es cuando, casi al final del cuento, los Cronopios se deciden a ir a consolar a los agonizantes Famas diciendo la palabra Cronopio tres veces, para que (finalidad) estos se sintieran mejor. Menos obvio, digo, puesto que el acto de enunciación de una frase no necesariamente debe aliviar el dolor de una persona o ser, sin embargo, en este contexto, en este mundo en el cual trancurre la acción, no resulta extraño que esto suceda , mas no deja de provocar un asombro y engrandecimiento de los Cronopios como héroes de la historia.

Personaje fantástico = personaje diferente

Continuando con la descripción de lo fantástico de los personajes del cuento en cuestión, me gustaría referirme a un aspecto fundamental del relato. Los personajes no son personajes únicos e inigualables, como suelen ser los personajes de los textos literarios, sino que pertenecen a categorías o a grupos humanos, por lo que no tienen un nombre individualmente sino como tipos: Cronopios, Famas o Esperanzas, cada cual con sus características particulares.

Ahora bien, la idea de diferencia y no diversidad, viene dada por el hecho de que las tres “categorías” de personajes no viven en un mundo armonioso y tolerante, en donde se aprecia la diversidad. Al contrario, las Esperanzas se ofuscan porque no coinciden con el baile de los Famas y entonces van y los golpean, lo que resulta una forma de representar la intolerancia, siendo el baile un pretexto casi para ilustrarla la situación (bien podría haber sido cualquier otras acción, porque obviamente, no es el baile, es el desacuerdo).

Sin embargo, es fundamental la idea de que si nada molestara a las Esperanzas y si todos supieran bailar el mismo baile (si todos pensaran de la misma forma) , la línea de separación sería difusa entre estos tres personajes. De igual manera , si en este mundo “real” , aceptáramos como simple diversidad el hecho de que un ser carezca de nombre, de materia y de individualidad , difícilmente podrían seguir en pie los textos literarios: todo sería uno más; una mera variación de nuestro ser. Lo que de ninguna forma es positivo en sí.

Homologar; homologar es la consigna que dicta la diversidad, ni siquiera es respetar, porque eso sería aceptar la diferencia y valorarla como tal. Enriquecernos de las distancias y nutrirnos de los desacuerdos que se presentan entre mundos-sociedades diferentes.

Finalmente, como se ha podido comprobar en el desarrollo de este trabajo, los aspectos fantásticos que se presentan Costumbres de los famas están sobre todo relacionados con los personajes del relato y con el tipo de mundo en el que se mueven. Personajes extraños e inesperados que a pesar de pertenecer a tipos humanos cada cual, no dejan de ser cautivantes partiendo por sus nombres, hasta llegar a las diferencias que poseen entre sí y las acciones, que si bien están ligadas a comportamientos humanos, no dejan de ser inesperadas y extrañas.

Los conceptos de diferencia y diversidad, por su parte, resultan muy enriquecedores de desarrollar en este relato, puesto que funciona como un pequeño mapa de lo que es la obra de Cortázar, en general, e ilustra muy bien, ambiciosamente bien, lo que son las obras literarias fantásticas: obras constituidas sobre la base del extrañamiento y mapas amistosos hacia otros mundos por descubrir.

5 respuestas a “Personajes fantásticos en «Costumbres de los famas» de Julio Cortázar”
  1. david delgado dice:

    Hola
    Oye Carolina tienes alguna forma de contacto?

  2. Felipe Arriagada dice:

    Carolina, muy buen articulo. Asi me doi cuenta que lo que sentí cuando lei cronopios y famas, esa incertidumbre , fue mi respuesta, mi descolocación frente a lo fantástico. Era el aviso de que la forma de ver el mundo que había aprendido en todos lados colegio, familia no era siempre válido.

  3. david diego dice:

    mi apreciacion acerca del estudio de esta «muchachita» me parece algo ilogico porque su objeto de explicacion es tan real ,,,y de eso no se trata el mundo cortazariano…sino algo mas mistico

    • Cristina dice:

      Los personajes no son misticos si no politicos Cortazar es un cronopio , los famas son derechistas y «centristas» , las esperanzas son los cristianos y los cronopios son los agentes del futuro, los progresistas y la espera de ellos no es la de las esperanzas sino la de la justicia social

  4. Pilar dice:

    Cristina esa es tu apreciación acerca de que los personajes son políticos. Te sugiero ver la entrevista realizada al propio Cortázar por Joaquín Soler en el programa A fondo, en el cual Cortázar explica lo que son los famas, las esperanzas y los cronopios que son sumamente místicos desde el momento y la situación en la que se le presentaron. Además en la misma entrevista él hace incapie en que no es un escritor político. Saludos cordiales

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