Papiros desde el Vortex: nuevas problemáticas para lo fantástico desde Valparaíso

Publicado el 12 de diciembre del 2009 | 4

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Por Jaime Araya Miranda

El Chile contemporáneo es consecuencia de la historia que su pueblo ha vivido, tras la dictadura de 1973, hasta el retorno de la democracia en 1990, hay una serie de escritores que comienzan a problematizar y a plasmar en sus obras lo ocurrido, surge entonces la presencia de la herida. Se instaura un modelo económico neoliberal, de manera que la vida del chileno paulatinamente en los años posteriores a la dictadura comienza a adquirir matices propios de la época. La cotidianeidad es entonces, una instancia que muta en las pautas de comportamiento post golpe, ya que sitúa al chileno en la búsqueda de una identidad, pues es esa herida del pasado la que produce un quiebre identitario, y lo interesante es que no solo se produce acá en el Chile-físico, sino en el exilio, en tierras de otros países lejanos, en donde muchos debieron emigrar, sin embargo se mantienen en un estado de remitir a un Chile-espiritual. Esto quiere decir, que surge un desplazamiento del imaginario que tenemos de país, pues se escribe “dentro y fuera de este” manteniendo aún la esencia de Chile. Los escritores, por consecuencia, transitan y su identidad comienza a entrar en crisis.

Pero la pregunta es ¿qué sucede entonces con los hijos de esta generación? Estos ya no viven en carne propia lo ocurrido, la herida del golpe solo la entienden porque se las han contado, de manera que comienzan a surgir nuevas problemáticas en este Chile que está cada vez más cerca de lo globalizado, pero que a la vez sigue con su riqueza local. Papiros desde el Vortex (2009) es un compilado de jóvenes y emergentes escritores porteños, que se insertan bajo la literatura fantástica, de manera que sus relatos son extrañamiento puro. Es esta nueva manera de narrar, la que desde la mirada de lo fantástico y de la ciencia ficción llevan a retratar nuestra época contemporánea, pues Valparaíso se configura como un espacio múltiple y, a la vez, cargado de historia y tradición; por sus calles corren mitos y leyendas urbanas, ciudadanos transitivos y transitorios. La vida de las grandes urbes también se ha insertado en la ciudad; si bien Valparaíso posee una identidad potente, no podemos negar que somos habitantes en constante movimiento y nuestra juventud es parte de esta dinámica. El tema de los hombres y mujeres masas, que pierden su identidad debido al gesto mecánico de su humanidad, los ha llevado a entrar en crisis y en una constante dinámica que replantea, cada vez, su existencia. Estas son las temáticas a tratar: las de jóvenes que son parte de esta sociedad de la información.

En el cuento de Felipe Arriagada, titulado “Hábito”, encontramos esto mencionado anteriormente, pues un objeto cobra vida intentando humanizarse, pero la mujer que está en el cuarto aparece tan desencantada con la realidad, que ya nada le sorprende. “Hábito” es uno de los primeros relatos que comienza a trabajar este desasosiego. La cultura de masas sólo trae consigo la homogeneización y esto acarrea que exista un problema de identidad latente. No obstante, lo que se relata, es muy recurrente en la realidad donde los jóvenes están insertos; pues, tras la caída de la Modernidad y el la dictadura en Chile, surge una herencia en las formas de desenvolvernos y las pautas de comportamiento comienzan a buscar en la ciudad -e incluso en el otro- la manera de sentirse identificado. Esto es su consecuencia notoria, se forman tribus urbanas y, cada vez, las personas necesitan de esta trivialidad para encontrarse a si mismo, es decir es “una extendida visión posmoderna, desdibujada y transnacional que tiñe toda la cultura mundial pero, sobretodo, expresará un traumático y generalizado sentido de pérdida ante la desaparición paulatina de ejes identitarios […], en el contexto de la globalización neoliberal y periférica.” (Reati, 2006: 175)

Es, entonces, esta búsqueda de identidad en los otros lo que hace posible crear imaginarios en la ciudad; cada persona construye la ciudad  y el entorno en base a sus vivencias y así aporta una construcción simbólica al imaginario colectivo de un lugar. El cuento “Una nueva droga” de Felipe Arriagada, ejemplifica muy bien la metáfora de esta nueva actitud de la juventud frente a lo establecido, ya que hay un desencanto y actitud más osada de los jóvenes, es un destape que representa lo que vivimos actualmente, es esta nueva droga cargada de irreverencia, de ironía frente a nosotros mismos y al pasado, en el sentido de que hay una evidente masificación y el sistema neoliberal lo que hace es ver más allá, ya no como humanos, sino más bien como consumidores que son parte de un sistema. Pero esto que ocurre y no podemos negarlo, ya que es parte del problema global: lo que está ocurriendo acá en Chile, ocurrió en los 80s en España y, tal vez, esté ocurriendo ahora en México o Argentina. Esta lucha irónica con la globalización, es un acto de resistencia para sobrevivir al color local de cada ciudad.

VortexEsta generación de nuevos escritores y escribientes pasan a representar y a construir, por medio de lo fantástico, lo que somos, porque en cierta medida, la virtualidad y esta vida acelerada, nos lleva a planos donde la realidad no nos satisface; es así como comienzan a aparecer las distintas voces de las tribus, de los marginados, de la otredad pura. Si bien Latinoamérica es la Otredad de Occidente, dentro del mismo lugar hay marginados y espacios que los albergan. Uno de los fenómenos que también está sucediendo en nuestra juventud es el intercambio de roles. Fred Presmitta, en uno de sus cuentos que no llevan título, muestra esta realidad y la contextualiza acá en Valparaíso, de manera que rescatamos, también, el problema local. Un personaje se quiere comer una jaiba y al final ésta termina intentando comérselo. La inversión simbólica es efectuada en este ejemplo, pues demuestra que ya no sólo los hombres son los que dirigen, si no las hembras -sean humanas o no- y, además, se presenta la lucha de las minorías. Todos en esta urbe intentan mostrar su realidad, de manera que logren aportar a la construcción de imaginarios que los incluyan, además.

Lo único que han hecho es encerrarse con estos aparatos inútiles” (Fred Presmitta, 2009: 78). Esta frase concluye lo que sucede con la realidad actual. Pero existe otro problema que ocurre en la ciudad, es la violencia y la configuración de espacios y ambientes apocalípticos. El mismo autor, en uno de sus cuentos que no llevan título, plantea esta problemática de violencia urbana, cómo la marginalidad y el hacinamiento terminan por desarticular las pautas comunes y las situaciones más cotidianas pasan a estar envueltas en violencia, tensión y dolor. Porque la herida de Chile aún no está sanada, es esta herida y el afán de aprovechar al máximo los espacios, que crea el problema del hacinamiento. La ciudad crece y crece dejando muchos rincones marginales, que se alejan cada vez más del centro de la plaza, del canon y del espacio “aceptado” como parte de una totalidad. En uno de los cuentos del libro, una hablante lírica es clara al respecto: “Estoy situada en mi forma enferma / sintió carne rozando sus huesos, /esta vez el corte no se le selló, / alzó sus ojos a negro / todo el desenfreno se situó en el cráneo.” (Margot Opetina, 2009: 71). La configuración de la violencia se trabaja con lo fantástico y, es así como todas las problemáticas se abordan de esta mirada, que resume la crítica social, pero que a la vez le devuelve al lector la capacidad de extrañeza y de asombro frente al relato. Pues estamos tan mecanizados y hemos perdido la capacidad de asombrarnos con lo cotidiano, es por esto que la literatura comienza a desarticularse y el género fantástico hace su aporte magistral, porque permite la ironía, permite el viaje a la imaginación y, por ende, construir imaginarios que finalmente lleven al lector a la realidad o hiperrealidad, mejor dicho, para que en ellos se vea. El ambiente está lleno de situaciones que si bien nos hacen un tanto esclavos, nos pueden liberar de la rutina, “el ambiente es un marco de interdependencias y el azar tomaría las decisiones” (Esté, 1997: 163). La misma Margot Opetina resume esto en su texto: “Jesucristo en la cruz reventada / dos mil suposiciones de yacer, de reinventarse tras vestigios inhumanos” (Margot Opetina, 2009: 69)

La extraña coincidencia” de la joven escritora, Daniela Cabrera, nos presenta a una serie de personajes que no saben dónde están; pues existen, hablan, están juntos, pero en un lugar desconocido, donde nada concuerda; han sido atrapados por el vortex y, a la vez, desorientados por él. Siendo parte de un mundo, de un espacio que no posee tiempo, en el que cada sujeto posee una historia, una vida, pero que se ven atrapados en un lugar atemporal donde nada de eso importa, donde no se sabe el porqué de la estadía, donde, más aún, el término se desconoce, ya sea por parte de los personajes, que no saben qué harán, ni por qué; así como en el mundo, donde se hace probable una catástrofe causada por un ser, el “Guasón”, criminal, psicótico, creador del vortex en el que están inmersos los personajes y que no posee otro sentido que meramente estar a su merced…

Además de ello, aquí se está frente a una planificación catastrófica, tanto en el sentido de la estrategia del villano, quien crea un espacio de desconcierto en las personas raptadas, que poco saben de su existencia mediata en ese lugar. Pero también, se está frente a un nivel escritural, en el que es posible notar ese ciclo circular, ese caos que no se resuelve; comienza en nada y termina en nada, dando pie para innumerables especulaciones, ideas, finales y principios, tanto o más caóticos como la incorporación de ese ser criminal, demencial que es el Guasón. El relato comienza así:

? ¡Al fin despertaste! – Oye déjalo aterrizar primero.

? Qué onda, quienes son, porqué estamos amarrados.

? Ni idea, soy Claudia ? Hola soy Omar ? Estábamos tratando de entender por qué estábamos aquí… Buscando relación entre nuestras profesiones, edades, domicilios, en fin, cualquier coincidencia ? ¿Y…? (Daniela Cabrera: 2009, 30)

Esto es, en resumen, la configuración de las nuevas voces en la literatura emergente porteña. Aquí, la representación de nuestra juventud se muestra viva y llena de mecanismos desarticuladores, pues, son la única forma de resistirse e ironizar lo que la cultura de masas nos hace; es decir, hay “un cuadro de desreferencialidad que impone el nuevo ambiente de complejidad, signado éste por las emanaciones de la amino-química, la vida artificial, las nuevas geometrías conductuales, el culto a la información, las escalas macro y microcósmicas, los delitos computacionales on–line, la desconstrucción, la condición post y transhumana, la androginia cognitiva y sexual, la hiperconectividad, la hipermedia y la hiperrealidad, las drogas inteligentes y su ensanchamiento sinestésico, el mnemonismo, la memoria infinita”. (Esté, 1997: 173) Porque somos personas situadas en una realidad que se mantiene entre lo global y lo local, la tecnologización, la memoria colectiva, el transitar en una urbe que crece y crece y que intenta mantener y reafirmar su identidad y sobretodo aceptar que existen mundos posibles tal y como lo plantea Ryan (2001) porque es la única manera de entender lo que sucede en la ciudad, es la manera de aceptar las múltiples realidades y las diferentes maneras de vivir en ella. En conclusión, Papiros desde el Vortex se convierte en una “extendida visión posmoderna, desdibujada y transnacional que tiñe toda la cultura mundial pero, sobretodo, expresará un traumático y generalizado sentido de pérdida ante la desaparición paulatina de ejes identitarios […], en el contexto de la globalización neoliberal y periférica.” (Reati, 2006: 175). Éste es un libro antológico que nos permite el análisis de problemáticas actuales, que no están lejanas de la realidad de cada chileno y chilena, sino que al contrario, a diario coexistimos con variados fenómenos que salen de toda cotidianidad, y entran en la esfera de lo fantástico.

Bibliografía

Aranguren, José. (1989) “La doblez”. En Castilla, Carlos (comp.). El discurso de la mentira. Madrid: Alianza.

Esté, Aquiles. (1997) “Cultura replicante: el orden semiocentrista”. España: Editorial Gedisa.

Reati, Fernando. (2006) “Postales del porvenir: la literatura de la anticipación en la Argentina neoliberal” (1985-1999) Buenos Aires: Biblos.

Ryan, Marie-Laure. (1991) “Mundos posibles y relaciones de accesibilidad: una topología semántica de la ficción”. Publicado en Possible Worlds, Artificial Intelligence, and Narrative Theory. Traducción de Antonio Ballesteros González.

Varios Autores. (2009) “Papiros desde el Vortex”. Corporación Cultural Balmaceda 1215, Sede Valparaíso.

4 respuestas a “Papiros desde el Vortex: nuevas problemáticas para lo fantástico desde Valparaíso”
  1. Me llamó profundamente la atención los artículos referidos a los cuentos de Felipe… Siento plena identificación con la respuesta a lo establecido, y la búsqueda de identidad en los jóvenes… Muchos saludos, espero conseguirme pronto el libro.
    Adiós

  2. Me alegra de que haya gente (tanto como los adminiestradores del sitio, los autores de «Papiros desde el Vortex» o el propio Jaime) que esté interesada en mostrar lo que mentes creativas, tienen para aportar a una ciudad que bajo el azaroso título de «Capital Cultural», esconde manifestaciones mucho más interesantes, novedosas y ricas en formas de lectura; que al fin y al cabo, es lo que permite que la cultura y el arte no se queden donde están(y donde han estado).

  3. Felipe Arriagada dice:

    Si explicamos todo con realismo, perdemos gran parte de la realidad .
    Esa parte que durante mucho tiempo no ha estado visible , es la que intentamos de rescatar en el Colectivo de Literatura Fantastica y Ciencia Ficción, del cual formamos gran parte de las personas que participamos en Papirox en el Vortex.
    Se te agradece Jaime el artículo, y te hago una invitación a leer, tocar o quizás hasta saborear las proximas cosas que hagamos como Colectivo.
    Gracias..
    y….

  4. Erax-Moh Pendragon dice:

    Nos alegra grandemente que te halla gustado el libro. Te emviamos gratos saludos estimado. Y esperamos que te gusten las proximas publicaciones.

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