Los Héroes Futuristas de MARIO IGOR y MÁXIMO CARVAJAL

Por John Toro Abarza | Publicado el 22 de junio del 2008 | 10

Los Héroes Futuristas de MARIO IGOR y MÁXIMO CARVAJAL

Durante los años setenta y ochenta, diversos relatos heroicos surgieron en las historietas nacionales de anticipación, presentes en revistas y suplementos de diarios dirigidos a públicos juveniles y adultos. Ciertos personajes tuvieron un particular relieve, debido tanto a la calidad de sus relatos como a las imágenes que los presentaban, obra de artistas consagrados cuyos nombres han sido considerados entre los grandes autores del noveno arte nacional. De este universo narrativo-ilustrado nostálgico, he seleccionado algunos ejemplos que comento a continuación, a modo de tributo a estos y otros autores clásicos.

Mario Igor: “Kartorix” y “Yudex”

En el desaparecido suplemento dominical del diario “La Tercera”, titulado “Historietas”, donde trabajaron muchos conocidos ilustradores como Themo Lobos, Vicar, Nelson Soto, Oskar y Paulus, entre muchos otros, la ciencia-ficción tuvo un puesto importante en diversas oportunidades. Oskar divertía a muchos lectores con las peripecias de “Chatarra”, astronauta extraterrestre protagonista de breves chistes ilustrados, Themo Lobos daba a su “Pimpín el Aventurero” ciertos elementos de fantasía a lo H. G. Wells, en la aventura inaugural de la isla del Doctor Fidelkenstein (soldados-robots, control mental, prototelevisores y máquinas unidas a cerebros humanos), mientras Vicar en su “Huaso Ramón” mostraba cómo el ingenio popular (al mejor estilo de Pedro Urdemales) lograba engañar a los extraterrestres o los usaba como excusa de monumentales celebraciones. En este suplemento, además, dos héroes de ciencia-ficción mostraron sus audaces proezas, en un tono mucho más serio y épico que los anteriores ejemplos: “Kartorix”, de Mario Igor, y “Axo” de Máximo Carvajal.
En el primer número de “Historietas” apareció Kartorix, ilustrado por Mario Igor. Era un explorador espacial que, si bien era aparentemente humano en su apariencia física, presentaba una serie de rasgos que delataban su naturaleza extraterrestre: ojos dotados de una visión telescópica, fuerza y agilidad sobrehumanas, dones telepáticos y telekinéticos, entre otros dones psiónicos. Se le describía como un viajero de las estrellas, apareciendo como tripulante de una nave estilizada, con el atuendo futurista aceptado en ese entonces (malla, cinturón mecánico, pistola futurista al cinto), quien llegaba a un mundo que contrastaba con su avance tecnológico. Se trataba una época medieval bárbara, de castillos, princesas, saqueadores y guerreros, con elementos fantásticos como guerreros-simios (los monkomans), cabalgaduras de forma de unicornios y enanos. Cartorix lograba ver a lo lejos una cuadrilla de bestiales guerreros llevando a una hermosa y blonda prisionera. Después llegaba a los restos de una caravana real asaltada, y el único superviviente, un servidor enano, lo tomaba por un dios y suplicaba que rescatara a la cautiva princesa. Kartorix aceptaba la misión y tras muchas batallas y peligros lograba salvar a la princesa y derrocar a su captor, el salvaje tirano Udrán, tras lo cual cortésmente declinaba los homenajes y recompensas de sus nuevos amigos, para continuar su viaje de exploración a otros mundos, dejando tras de sí a una agradecida y enamorada soberana.

Los Héroes Futuristas de MARIO IGOR y MÁXIMO CARVAJAL
Kartorix desarrolló en su epopeya ilustrada la temática de la fantasía bárbara, parte de las narraciones futuristas clásicas, que consagró a Robert E. Howard con sus personajes épico-salvajes (Conan, Kull, Solomon Kane, Cormac Mac Art, Bran Mak Morn, Esau Karn, etc.) y que dio a Edgar Rice Burroughs, autor de “Tarzán”, mundos indómitos lejanos de África como el Centro de la Tierra (Pelucidar) o el Planeta Rojo (John Carter de Marte). En el caso del personaje de Mario Igor, se presentaba el conflicto entre la civilización y la barbarie, ya que el estado evolutivo superior de Kartorix y su herencia espacial batían las violentas y caóticas fuerzas de Udrán con la misma eficacia que su fuerza hercúlea, nacida en otros mundos y aventuras. Kartorix adoptaba en esta aventura el rol de un caballero andante, incapaz de atacar a un enemigo ya vencido o de otra acción innoble, enfrentado al ya clásico rescate de la heroína desvalida. Una característica sobresaliente del personaje era su frialdad, su escasa o nula presencia de emociones ajenas al dolor o temor, similar a la de muchos superhéroes de todos los tiempos cuya naturaleza sobrehumana los alejaba de la imperfección mortal. Kartorix apareció solamente en esta aventura, dejando ignotos su origen, identidad y destino para los lectores.
En la revista “Mampato” otro héroe de Mario Igor protagonizó dos aventuras de fantasía heroica. Era “Yudex”, cuyo guión estuvo a cargo de Adrián Rocca. En el Amazonas, un joven arqueólogo y explorador que llegó a ciertas ruinas perdidas con su expedición, fue separado de sus compañeros violentamente. Vagando por los arruinados laberintos de la fortaleza, Yudex se encontró con una armadura cuyo material y diseño eran claramente de origen alienígenos. Despertada su curiosidad por una roja joya en el pectoral de la armadura, el joven científico fue transportado al tocarla en el tiempo y el espacio, hasta llegar a un remoto planeta, capital de la “Galaxia de los Cien Soles”. En ese mundo un anciano sabio le reveló que él era realmente la encarnación terrícola del Campeón y Heredero de la Galaxia de los Cien Soles, prometido de la bella princesa de ese mundo amenazado por las fuerzas monstruosas de seres inhumanos. Yudex logró recuperar la libertad de aquel mundo, conquistó el amor de la princesa y fue reconocido como el auténtico soberano de ese reino espacial. Desgraciadamente, la atmósfera de ese mundo (mortal para los seres humanos de la Tierra) terminaría por matarlo si no regresaba a la Tierra hasta que el sabio encontrara la forma de armonizar el cuerpo terrícola de Yudex con su imperio extraterrestre, por lo cual, cuando se produjo la conjunción de los soles de la galaxia, Yudex utilizó la gema para volver a la Tierra, prometiéndole a su amada un próximo reencuentro. Yudex fue rescatado por sus compañeros, descubriendo que su aventura de días había tomado solamente un par de instantes de tiempo terrestre. La segunda aventura de Yudex tuvo lugar meses después (en su continuidad cronológica), cuando un villano gigantesco secuestró a su prometida. El héroe terrestre-alienígena fue convocado a ese mundo por la tecnología de su sabio amigo. Dándole una nave espacial de infiltración y el equipo de rigor (armadura, pistola energética, capa, etc.), además de un equipo de sustento vital que neutralizaría por algunos días los efectos letales de la atmósfera espacial, el sabio envió al héroe al rescate. Una escala de su travesía casi significó su muerte a manos de los bestiales hombres-lava, de no mediar la intervención de su vasallo y amigo, el soberano de los hombres-pájaro (similar a Voltan, rey de los Hombres-Halcones de Alex Raymond), quien lo arrebató de manos de los monstruos. Yudex lo ayudó a derrotar a los enemigos de su pueblo en agradecimiento, usando armas de nieve contra los hombres-lava. Tras varios peligros, Yudex interrumpió la ceremonia del matrimonio forzado de su amada con el tirano, retándolo a un duelo singular que oponía la destreza del héroe con la fuerza del villano. Yudex derrotó a su enemigo, perdonándole la vida e incluso invitándolo a su propia boda, que se realizó de inmediato en el templo extraterrestre. Tras la boda, Yudex debió partir a nuestro planeta de nuevo, esperando que la sabiduría de su amigo lograra incorporarlo a ese mundo para siempre, donde lo esperaban el amor y el poder. No hubo más aventuras de Yudex en “Mampato”, por lo cual los lectores sólo pudimos suponer que eventualmente el héroe debió permanecer en su verdadero mundo extraterrestre.

Los Héroes Futuristas de MARIO IGOR y MÁXIMO CARVAJAL

Máximo Carvajal: “Axo”, “Dina y Nino”

En números finales de “Historietas” otro héroe espacial fue conocido por el público, protagonizando dos aventuras distintas: se trataba de “Axo”, obra de Máximo Carvajal. Axo era un astronauta terrestre, capitán de una expedición exploradora del cosmos, quien dirigía a una tripulación bastante carismática, conformada por un trío de androides: Mekano (el pedante pero brillante mecánico), Robie (el navegante y experto en computadoras) y Semántica (traductora y consejera de Axo). La nave de Axo, titánica y barroca en su diseño, detectó una serie de mensajes extraños. Científico y aventurero, Axo recordaba a su lejana prometida en la Tierra, cuando su nave se encontró con un viejo trasbordador espacial (siglos obsoleto para ellos) marcado con los emblemas de los estados confederados de la guerra de secesión norteamericana, para sorpresa de Axo y su tripulación (sin contar a los lectores). Se trataba de una nave nativa de un planeta Tierra alternativo (como los Elseworlds o las Tierras Infinitas de D.C. Comics), una ucronía que mezclaba la tecnología del siglo XX con la Guerra Civil de EE.UU., en un mundo paralelo que según Semántica era solamente uno de muchos probables (“un Gengis Khan vendedor de aspiradoras, un Einstein campeón de Tenis, un Hitler premiado por el Nobel de la Paz, etc…”). Axo rescataba a dos sobrevivientes de la destrozada nave, un viejo y su hija adolescente, debiendo enfrentarse a la amenaza del ataque enviado a neutralizar la nave, autorizado por el mismísimo Abraham Lincoln. Tras la muerte del anciano, Axo tomaba bajo su protección a la muchacha, anulaba el ataque de forma pacífica (pero casi traumatizaba a los pilotos de guerra norteños con su gigantesca nave) y se despedía de aquel mundo paralelo, donde un tirador en Dallas preparaba su fusil para ultimar al presidente (Lincoln unido a Kennedy). En la segunda aventura de Axo, “El Cíclope”, la nave de nuestros amigos se encontraba con un colosal gigante espacial, cuyo tamaño los dejaba casi al nivel de microbios. Esta figura titánica, ornamentada con circuitos a modo de tatuajes, vagaba inerme por el espacio, con leves señales de vida y actividad mecánica. Mekano determinó que el “Cíclope”, como bautizaron a la criatura-planeta, era un Cyborg, una combinación de organismo biológico y mecanismos tecnológicos desconocidos. Ante la falta de respuesta a sus llamados, el capitán y sus compañeros invadieron el cuerpo del Cíclope por las vías respiratorias en una mininave artillada, como un homenaje a la clásica película “Viaje Fantástico”, encontrando a una raza de diminutos seres quienes habían quedado atrapados en el interior del gigante después que su nave fue atraída por la gravedad del Cíclope. Tras un equivocado ataque inicial, los exploradores espaciales lograron comunicarse con los enanos gracias al cerebro positrónico y facultades traductoras de Semántica, decidiendo ayudarlos a escapar. Perseguidos por los anticuerpos del Cíclope, un ejército de acorazados robots destructores, los viajeros llegaron al cerebro mecánico (usando un arma láser por primera y única vez en la saga), en cuyo interior un anciano moribundo extraterrestre les reveló los secretos del colosal cyborg. En realidad el Cíclope era una célula de un ser aún mayor, un engranaje mínimo de una maquinaria infinitamente superior, que quedó vagando por el cosmos junto a otros de su raza cuando debido a un accidente, el “Gran Ser” sufrió una cortadura en su piel siglos atrás, derramando una gota de sangre conteniendo a miles de “unidades de mantenimiento” o “Cíclopes”. Antes de morir el anciano les aconsejó escapar, debido a la autodestrucción que sufriría el gigante tras el deceso, arrojándose al sol más cercano. Ambos grupos escaparon en sus respectivas naves. Sin embargo, el final de la historia quedó abierto, porque cuando el anciano moría, una nave miniatura escapó de su propio cráneo, tripulada por un monstruoso ser parasitario de maligno aspecto, siguiendo a la nave de Axo con una sonrisa burlona, dejando más misterios presentados y augurando la posible continuación que nunca fue dibujada.

Los Héroes Futuristas de MARIO IGOR y MÁXIMO CARVAJAL

“Dino y Nina en la Tierra Perdida de Mu”

En “Mampato” Máximo Carvajal también presentó a otros héroes futuristas, en las aventuras de “Dino y Nina en la Tierra Perdida de Mu”. Una pareja de adolescentes, Nina y Dino, cuyo padre había desaparecido tras explorar unas ruinas en tierras selváticas, se embarcaba como polizones de una expedición dividida entre venerables científicos e intrépidos aventureros, cuya meta era tanto el rescate del padre perdido como el descubrimiento de los últimos vestigios de Lemuria, la fabulosa Tierra de Mu. El mundo perdido de Mu, prehistórico y tropical, era presentado como una increíble mezcla de antigüedad y modernidad, casi surrealista: en el inicio de la serie el padre de los protagonistas escapaba de unos salvajes y se encontraba frente a un trirreme a vapor (una galera grecorromana accionada por calderas industriales), los ejércitos de Mu utilizaban armaduras bárbaras y ametralladoras pesadas, salvajes semicavernícolas domaban pterodontes y pterodáctilos mientras los lemurios esgrimían lanzallamas y armas térmicas futuristas, por nombrar algunos ejemplos. Pronto los muchachos y sus amigos se aliaban con los salvajes en contra de sus tecnificados opresores de Mu, logrando rescatar a su padre y comenzando a conocer aquella tierra mítica y peligrosa. Cerraba la historia la audiencia del comandante militar lemurio ante su emperador (una mezcla de Nerón y del Barón Harkonnen de Dune), donde el oficial expresaba a su amo que habían llegado “los extranjeros de la profecía”, sin dar mayores explicaciones al lector. Los lemurios se comunicaban en un lenguaje de jeroglíficos y fórmulas matemáticas, mientras que su civilización aparecía descrita como opresora e industrial (maquinarias, motores, industrias), ambicionando el completo control de sus tierras a través del exterminio de los aborígenes cavernarios. Estos cavernícolas, “buenos salvajes”, además de vivir en armonía con la naturaleza, podían llegar a un grado de empatía que permitía que las bestias prehistóricas de Mu los auxiliaran y protegieran: en el capítulo final, cuando un mercenario lemurio amenaza a Dino, Nina y a su amigo, un niño de las cavernas, un pterodonte se interpone y destruye al soldado. En “Dino y Nina” aparece un nuevo choque entre lo civilizado y lo salvaje, pero en este caso el salvajismo (los cavernícolas y sus dinosaurios) aparece como fuerza positiva, mientras que la civilización es un poder destructivo y déspota (los lemurios y su imperio arcaico-industrial).
Espacio, fantasía heroica, ucronías, mundos paralelos, aventuras… Mario Igor y Máximo Carvajal emplearon diestramente estos tópicos, para desarrollar su particular y original rincón del Multiverso que conocemos como Ciencia Ficción.

10 respuestas a “Los Héroes Futuristas de MARIO IGOR y MÁXIMO CARVAJAL”
  1. John Toro dice:

    Estimado Marcelo:

    Te agradezco que consideraras mi artículo en tu índice del umbral 13,debido a que considero tu página la mejor muestra del estudio serio de la ciencia-ficción en nuestra “larga y estrecha faja de tierra”. Si un experto como tú me considera un especialista, es un verdadero honor, apreciado Maestro de la Anticipación, y una gran alegría para mí. Me gustaría preguntarte si conoces alguna de las siguientes direcciones, donde he buscado (y bajado) numerosos tesoros de fantasía, misterio, terror y ciencia-ficción, que te recomiendo plenamente:

    1. Logística Mental vía Comics, de Sergio Vergara:
    http://sergiovergaraf.blogspot.com/

    En ella he encontrado revistas escaneadas de antaño sobre series y
    aventuras arcaicas, como el caso de Tierra de Gigantes, Viaje a las
    Estrellas, la Dimensión Desconocida (etapa Rod Serling), Kalimán,
    Viaje al Fondo del Mar, Cuentos de la Cripta (clásicos de EC Comics),
    el Doctor Mortis, el Monje Loco (114), la Tumba de Drácula (Marvel),Vampirella, la Historia de los Cómics, Cuentos de Misterio (Dc Comics)y muchas otras curiosidades nostálgicas.

    2. El Joven Lovecraft, de El Hombre que Pía y Cisne Negro:
    http://eljovenlovecraft.blogspot.com/

    Es una tira cómica española que actualiza y recrea en clave de humor la niñez de Howard Phillips Lovecraft, con numerosas referencias a su obra, personajes, cameos con poetas románticos (los fantasmas de Poe,Baudelaire, Whitman y Rimbaud), referencias a clásicos literarios versión terror (el Quijote Vampiro, la Isla del Tesoro de Chtulhu,etc.), numerosos arcos narrativos y un humor negro bastante moderno.

    3. Unspeakable Vault of Doom, de Goomi.
    http://www.macguff.fr/goomi/unspeakable/vault264.html

    Esta web (en inglés) es una serie de tiras cómicas acerca de los
    Dioses lovecraftianos, con un humor negro, gore, splatter (a veces),
    irreverente y sumamente irónico. Los Primigenios aparecen con sus
    nombres alterados pero reconocibles (¿derechos de autor?), como una
    parodia a la mitología lovecraftiana, a los superhéroes (Hulk comido por Chtulhoo), películas famosas (Chtolhoo se come a los hobbits en Moria)y demás ingenios.

    Atte.

    John Toro.

  2. tec dice:

    por fiiiiiiiiiiiiin, acotando la gran nota a la obra de Igor y Carvajal. un amigo me dijo que cartorix es el nombre del hijo de john carter en marte. y el rapto de omá es la saga de yudex al rescate de su amada. y conozco a quien tiene todos los suplementos historietas de la tercera. prometió facilitarlos para fotografiarlos.
    saludos!

  3. John Toro dice:

    Para Tec:

    Gracias por escribir tu comentario. El hijo del gran John Carter y Dejah Thoris es Carthoris, por lo que creo que la referencia de inspiración es clara (punto para tu amigo). Disfruta esos suplementos cuando tengas tu copia, son un verdadero tesoro. Grandes del dibujo chileno como Nelson Soto, Themo, Vicar, Oskar y otros consagrados lograron grandes aventuras y personajes en esas publicaciones de antaño.

    Saludos.

  4. John Toro:
    Me asombra su capacidad para recordar y relacionar diversos conocimientos sobre un mismo tema. Se nota, además, que ama aquello acerca de lo que escribe.
    Lo felicito.

    Isabel.

  5. leonardo silva dice:

    Estimado:
    En un rincon del mundo, internet me dispara a boca de jarro, de modo inesperado, (rapido, tijeras!, diria alguien que supongo conocemos), su presencia palpable desde mundo fantasticos, tal como hace 22 anhos.
    Le agradeceria tomar nota de mi correo y si lo desea aproximarse a conversar…

  6. PD:

    Su talento sigue intacto, solo que ahora sabe aun mas.

  7. Sr.: Toro cuando vuelva a este universo esperamos su respuesta.

    Atte,

    Leonardo Silva

  8. Jorge Parodi dice:

    Un exelente reportaje o ensayo, desconocia mucho de este universo de historieta chilena, fantastica. Un pena, que se pierda ese material y solo queda para coleccionista. Que hay en el presente que se iguale?
    Como siempre y es habitual, es un verdadero placer visitar este espacio y conocer mas de la ciencia ficcion Chilena.
    Marcelo, viene alguna nueva version de cuentos en linea? me gustaria volver a colaborar!!.. y porque no una edicion de ellos?.. un libro de escritores «amateurs»
    Cariños de mexico!

  9. John Toro dice:

    Estimado Leonardo:

    Agradezco ampliamente su respuesta, además de sus gentiles palabras. He tratado de ubicar su correo, pero no he tenido suerte en esta tarea, para poder intercambiar impresiones sobre éste y otros tantos mundos. Por ende, le escribo mi correo:

    Mitopoesia@gmail.com

    Saludos.

  10. John Toro dice:

    Señor Parodi:
    Gracias por su apreciación de mi escrito. Efectivamente, mucho hay por descubrir en torno al universo de la ciencia-ficción nacional en las historietas, por lo cual iniciativas como la del señor Marcelo Novoa son de gran valor, tanto creativo como recuperativo de este verdadero tesoro imaginativo. Actualmente existen varios proyectos: la saga renovada y modernizada del Doctor Mortis, «In Absentia Mortis» (cómics en línea basados en la obra de Juan Marino); la revista «Caleuche Cómic» ha presentado las series «Eje-Z», «El Brujo», «Adam Kayser»; «Diablo Crónicas» ha continuado la noventera saga de «Diablo», obra gótico-heroica; la serie «Rey Jaguar» y «Avatar» de Juan Vasquez ha unido la mitología precolombina con la ciencia-ficción (sobre todo la segunda).

    Atentamente,

    John Toro.

Responde a Jorge Parodi