Hugo Correa inicia viaje por el infinito

Por PdE | Publicado el 24 de marzo del 2008 | 11

Hugo Correa inicia viaje por el infinito

Por Marcelo Novoa

Hoy, domingo 29 de marzo, ha fallecido Hugo Correa, el principal escritor de Ciencia Ficción de Chile. ¿Pero, los lectores del presente auscultaron alguna vez esta verdadera esfinge del futuro? A manera de saludo póstumo, les informamos sobre su trayectoria siempre solitaria y sus poco difundidas obras, que ciertamente, abrieron el camino para que existan sitios, blogs y autores aún desperdigados por las escasas editoriales interesadas en el género fantástico.

En la misma colección de Editorial del Pacífico, donde asoma un joven Lafourcade con «La fiesta del Rey Acab», Hugo Correa publicó Los Altísimos (1959), una rareza por donde se le mire, pues esa colección no vuelve a incluir otros autores de ciencia ficción, además de adelantarse a clásicos como Larry Niven (Mundo Anillo, 1970) y Arthur C. Clarke (Encuentro con Rama,1973) al describir estética y exhaustivamente un mundo artificial en conflicto, sin soluciones facilistas ni ramplonas descripciones. Es claramente uno de los clásicos modernos de CF Latinoamericana, junto a Bioy Casares, Gorodischer y Arango. Pues, es el único escritor chileno del género que tiene publicaciones en España, bendecido por un sacrosanto Ray Bradbury, además de contar con traducciones al alemán, inglés, francés, portugués y sueco. Por cierto, su notoriedad será mínima, en relación a la «corriente principal» -realista a ultranza- que guió todo el siglo XX de las letras chilenas.

Luego vendría El que merodea en la lluvia (1962), donde enrarece un ambiente rural con la presencia del monstruo extraterrestre de rigor, en una lograda fusión de terror campesino e intriga existencial; Los títeres (1969) reúne cuatro relatos acerca de robots y sus amos humanos, quienes ya no quieren tener tratos ni contactos reales y para ello se sirven de estos verdaderos «alter egos».

Para llegar a Alguien mora en el viento, (nouvelle publicado en 1959) y luego incluido al final de la colección de narraciones: Cuando Pilato se opuso (1971). Es una bella y terrible historia de astronautas varados en una isla vegetal que flota en las apremiantes corrientes aéreas de Venus. Aquí brillan las virtudes literarias de la prosa de Correa, tanto para crear atmósferas opresivas, como para sugerir a través de diálogos breves todo el dramatismo de unos personajes enfrentados a conflictos universales, como la inmortalidad y el deseo por sobre al amor.

En Los ojos del diablo (1972) vuelve a incursionar en una variedad del realismo mágico terrorífico ambientado en el campo chileno. Sólo las reediciones de Los Altísimos (73 – 83) asaltan solitarios el paisaje desolado y apolítico de esa década de censuras, torturas y desapariciones.

Más tarde, publicará El Nido de las Furias (1981) que es su aporte a las distopías autoritarias tan queridas por el género a partir de los 70, con la creación notable de un dictador apremiado por poderes ocultos que no alcanza a manejar a su antojo. Luego, volvería sobre sus preocupaciones metafísicas, con su novela Donde acecha la serpiente (1988) que pone al mismo Lucifer como uno de los protagonistas de esta historia.

Y le toca el turno a su última novela: La corriente sumergida (1991) que contradictoriamente, cierra su ciclo novelesco con un retorno a la infancia y adolescencia, a través de una narrativa realista sobre cierta picaresca de bares y pensiones, que solía existir en los años cincuenta en Santiago de Chile.

Retrato de Hugo Correa por su hijo, Francisco CorreaRetrato de Hugo Correa por su hijo Francisco

Retirado de la escritura por mano propia, se le pudo ver y leer -por última vez- en la Antología de la Ciencia Ficción chilena de todos los tiempos: Años Luz (Puerto de Escape, 2006). Hoy cualquier homenaje será tardío, pero algunos podemos estar tranquilos de haber aplaudido y celebrado a este pequeño gigante de las letras de anticipación, cuando correspondía, en vida, rodeado de libros en la sala Ercilla de la Biblioteca Nacional.

Podemos concluir que la obra medular de Hugo Correa representa la maduración estilística de temas y recursos que, tímida pero sostenidamente, habían generado un espacio a la vera del realismo patrio. Y permite incluso, vislumbrar su influencia positiva en los autores de relevo, que sólo florecerán hacia el final de la década de los 80tas. Un adelantado de sí mismo.

Aunque este autor ya no recibió reconocimiento mayor (aunque el fándom local le conoce y admira), es entre los jóvenes lectores (des)informados donde sigue siendo una incógnita por resolver. Lo que nos invita a reflexionar sobre la diversidad de caminos que la imaginación suele tomar a la hora de emprender vuelo poético. Y la cada vez más necesaria generosidad de los lectores de una época, para reconocer a sus verdaderos talentos.

Hugo Correa viaja plácidamente por el infinito, y sólo nos queda alzar la vista y leerle en medio de las estrellas, nuestro hábitat final.

Lea la última entrevista a Hugo Correa…en:

http://puerto-de-escape.cl/01/02/

Además, revise las reseñas a sus obras en Atlas CF Chile:

http://puerto-de-escape.cl/editorial/atlascf/correa_hugo.htm

11 respuestas a “Hugo Correa inicia viaje por el infinito”
  1. Jorge Parodi dice:

    A penas me lelgo el correo, corri a buscar informacion en las noticias, que iluso. Sabia que solo aca estaria el comentario y el homenaje, nada que decir se fue uno grande pero debemos estar agradecidos que aca y por esfuerzo, ejemplo simple pasion se alzan nuevos escritores. Buen viaje don Hugo, nos leeremos luego

  2. Francisco Correa dice:

    El día finalmente llegó, curiosamente para nosotros los creyentes un día de Pascua de Resurrección. Mi papá era un ferviente católico y para los que lo conocieron nunca fue más de lo que proyectó (Marcelo lo describió muy bien en su última entrevista), agradezco en nombre de mi padre esta magnífica web dedicada a él, gracias Marcelo y también gracias a tus amables lectores…mi papá ya trascendió y nadie es profeta en su tierra. Hoy sigo en mi duelo y recuperando la paz: él ya está en el Olimpo de las letras.

  3. pedro frez dice:

    A don Hugo Correa lo conocí a través de las conferencias del Instituto Chileno-Norteamericano de Cultura, de calle Moneda 1457 en Santiago cuando él fue miembro del Comité de Literatura de dicho Instituto; y junto a René Lara su relacionador público y de Cultura que organizaba el ciclo anual, conferencias que fueron conocidas con el nombre siguiente :
    LOS ESCRITORES TIENEN LA PALABRA ; ciclo iniciado en 1987 y a donde yo fui como público desde 1989 hasta que culminó en 1999. En ese intertanto me invitó al lanzamiento de una de sus novelas de 1993 que fue menoscabada con una crítica negativa del también fallecido crítico literario Antonio Avaria. Y por otra casualidad, por ahí y por otros cócteles del año 2002 en la galería Arte-Espacio (de calle Alonso de Córdova, en Vitacura) cuando fue la inauguración de la exposición de Fotografía-Literatura y poesía ; con fotos y poemas de autores y fotógrafos organizada por las tertulias Tobacco & Friends… desde ahí nunca más lo divisé por ningún otro lugar de Cultura.

    Un pequeño recuerdo para un caballero de la Literatura chilena.
    Un saludo de
    PEDRO FREZ

  4. lorena gonzález dice:

    Qué triste noticia, hace tiempo que le escribí una carta personal a Don Hugo contandole de mis intensiones de realizar un mediometraje basado en su obra El que merodea en la lluvia, lamentablemente este proyecto aun descansa en mi escritorio y mas lamentablemente aun, no tendré la posibilidad de hablar con el nuevamente.

    Desde Concepción, me entristezco mucho hoy con la partida de este gran escritor que llenó de misterio mis primeras lecturas.

    Gracias por avisar y los acompaño en la pena de su partida.

    Lorena González
    Comunicadora Audiovisual

  5. manuel ramírez dice:

    Compadre Marcelo: Bien por tu reseña y entrevista: la literatura de la imaginación por sobre las triquiñuelas de una historia de cuco. Declaro mi deuda con Hugo Correa, como también declaro conocer el pueblo donde nació (Curepto, la patria de Gladis Marín, también).
    Compadre, hay que seguir dándole a la ciencia ficción, no hay nada hecho ni dicho y ustedes pueden hacerlo. Saludos

    Manuel

  6. egidio perez dice:

    NOOOOOOOOOOOO
    no tenia idea que había muerto
    que lástima, yo leí hace años los Altisimos y Los Ojos del diablo, en la casa tengo Los titeres asique cuando pueda lo leere
    me da la impresion de que se nos fue sin haber tenido algun merecido reconocimiento ¿o me equivoco?

    saludos

  7. jorge olguín dice:

    Hola Marcelo Es una triste noticia… sobretodo porque don Hugo no recibió un homenaje en vivo por sus obras. Ahora todo será postumo. Yo siento gran admiracion por su obra y quiero saber aún más y descubrir más de sus trabajos.Tienes información de donde puedo contactar a sus familiares, quiero darles mi pesame aunque ellos no sepan nada de mí.
    lo mejor, Jorge Olguín
    Director
    SOLOS / DESCENDENTS
    CALEUCHE, EL LLAMADO DEL MAR Chilefilms S.A.

  8. enrique lópez dice:

    Marcelo, gracias por ese recorrido a traves de la obra pionera de Hugo Correa que resulta ser bastante extensa. Como tu dices Hugo Correa ha iniciado su viaje a traves del infinito, y apenas unos dias despues de Arthur C. Clarke.
    Saludos y pésames a su familia.
    E.L

  9. eduardo embry dice:

    Gracias por enviarme ese sentido recuerdo de Hugo Correa, yo le seguí de muy cerca y me encantaron sus trabajos ambientados en el campo chileno y su tendencia al realismo mágico, me llena de ternura recordándolos en medio de un mala hora. Un abrazo desde Londres, gracias. Eduardo

  10. aldo berrios dice:

    Estimado Marcelo
    Muy interesante tu artículo acerca de Hugo Correa. Como lo conocía de nombre, solamente comencé a leer los altísimos esta semana y se lee gratamente.

    Atónito por la descripción que hace Hugo Correa del planetoide, decidí recrear una especie de diagrama de las nueve esferas, que serían dicha Tierra.

    No obstante, en varias fuentes se menciona que el diametro de la tierra es aprox 12.000km [Wikipedia – Yahoo! Respuestas – Planeta Sedna]. En cambio la novela menciona 33.000 km, en su capítulo XVII (Pagina 81 de 131, de mi PDF del libro que leo en línea).

    ¿Y esto por qué? Porque en los diagramas realizados por mí, 33.000 km es una distancia acertada para 9 esferas, pero no para una tierra de 12.000 km.

    ¡Grande Correa!

    Gracias por tu atención.
    Saludos

  11. Teresa dice:

    Poeta Marcelo, grande artículo sobre grande escritor quien ya conoce los misterios del universo, la vida y la muerte.

    Don Hugo Correa hace más intensa la luz de las noches.

    besos

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