Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…

Publicado el 9 de junio del 2008 | 9

Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…

Por Roberto Pliscoff

La reciente muerte del principal referente de la ciencia ficción chilena, el gran escritor Hugo Correa, me he motivado ha pensar en ese grupo de escritores, coleccionistas o simples lectores que en los 60 vivíamos nuestra pasión por la literatura fantástica, ya sea en nuestras reuniones del Club Chileno de Ciencia Ficción o en nuestras casi diarias pláticas en la Librería “La Novela Policial”, principal punto de encuentro donde, aunque con poca periodicidad, llegaban las escasas ediciones de novelas de ciencia ficción que se traían a Chile, como las que editaban las Colecciones de Nebulae, Pistas del Espacio, Minotauro, Edad Ciencia Ficción, Libros de Mirasol, Futuro, Espacio, Luchadores del Espacio y algunas más; tiempo grato de compartir con inolvidables afectos y relaciones.

El Primer encuentro

Fue en esos años donde tuve el privilegio de conocer y participar de cerca con la escritora Elena Aldunate; mujer encantadora, culta, inteligente, elegante y distinguida, que poseía una belleza interior y exterior que a todos impresionaba.

Elena, fue una gran escritora que, por casi cincuenta años, estuvo presente en el mundo literario de nuestro país. Su obra, se inicia en el año 1950 con «Candia«, una historia de amor, de ruptura; y se prolongó hasta el inicio del siglo XXI con la obra final de su serie de historias de «Ur», un habitante del planeta Urano, que se relaciona con los terrícolas, y sólo busca entregar sabiduría y conocimiento, tarea que emprende en cinco historias sucesivas: «Ur…y Macarena; Ur…y Alejandra; Ur…e Isidora; Ur…y Maríaceleste; y culmina con Ur…y Almendra«. Ellas son sus nietas y en la presentación del primer libro lo explicita: “Para mis nietas, mujeres del futuro: Macarena, Alejandra, Isidora, Maríaceleste y Almendra”.

Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…

Su obra literaria, plasmada en seis novelas, dos nouvelles, dos antologías de cuentos y los cinco libros para jóvenes, no sólo desarrollan el tema de la Ciencia Ficción, a un nivel notable y original, sino, que también fue parte de su producción literaria la novela costumbrista, el cuento fantástico y la ficción que enseña valores morales y el sentido de la vida. Sin embargo, y esta percepción es el centro de su obra, sea cual sea el género que utilizó para expresar su sensible visión del mundo, siempre la Mujer, sí, la Mujer con mayúscula, está presente en su obra, junto, y en conjunto, con su preocupación por el destino de la sociedad y del planeta en que vivimos, especialmente por la naturaleza y los seres vivos que la conforman: Teresa, la profesora rural de su obra «Del cosmos las quieren vírgenes«(1977), es un reflejo de su sensibilidad por el tema de la naturaleza: “Abrazada a los grandes troncos de pimientos, escuchó la subterránea voz de la savia, la risa de las pequeñas hojas allá arriba, el temor que las flores y los arbustos le tenían a la mano del hombre. El pánico de los frutales cuando veían un jardinero con un par de tijeras de podar. Su extrema sensibilidad ante el sol, o la sombra, o la voz humana. El dolor y la sed cuando se olvidaban del agua, y arrancaban con dedos torpes sus flores o frutos. Habían sido creados para servir, para ayudar, para purificar el aire enrarecido y dar vida y belleza, alimento y sombra, y el hombre abandonado por sus maestros divinos, antes de afirmar y completar su enseñanza, estaba destruyendo su especie. Muerte, asfixia, extinción sentían los vegetales por todo el planeta«.

Su primer trabajo literario es un cuento titulado: “Hay que matar a alguien” como ella lo señalara en una entrevista, que la periodista Rosario Guzmán Errázuris, le realiza en noviembre de 1981.

Luego de este cuento inédito, vinieron sus novelas y antologías de relatos que fueron recibidos inicialmente con mucho de recelo y algo de admiración por el medio literario local. Así, el escritor y comentarista literario Gonzalo Drago señala en mayo de 1968, en el diario EL Comercio: “La literatura femenina cuenta en Chile con algunos valores extraordinarios en la novela y el cuento. Bastaría citar los nombres de María Luisa Bombal, Marta Brunet y Marta jara, para comprobar nuestra afirmación. Las prosistas no son numerosas, inclinando la gran mayoría de nuestras escritoras hacia el género poético. La incorporación de Elena Aldunate a la literatura nacional viene a entregar un nuevo nombre a esta breve lista de nombres selectos. Sus cuentos, publicados bajo el título de «El señor de las Mariposas» (1967), escritos en una prosa pulcra, a veces poética nos revela a una escritora responsable, de sensibilidad alerta para captar aspectos de la vida en sus múltiples manifestaciones y lo que es muy importante, con un claro sentido de las modernas técnicas literarias«.

Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…

Es verdad que algunos de sus cuentos fantasiosos nos parecen pueriles o inconsistentes, como “El Señor de las Mariposas”, que da título al volumen y «El Hula- Hoop”. En cambio, sus cuentos “Juana y la Cibernética” y “Candia”, especialmente, el primero, nos dan la pauta del talento literario, de la personalidad y la potencia creadora de Elena Aldunate, capaz de emocionar, crear suspenso y de satisfacer a los lectores más exigentes.

Los temas de sus cuentos son variados, oscilan entre lo cotidiano y el realismo mágico, ajenos a las experiencias íntimas y escabrosas que ya nos tienen habituados algunas escritoras chilenas y extranjeras. Su prosa es limpia, ceñida, producto de una vigilada autocrítica que valoriza su libro y recupera para la literatura nacional una prosa que estaba desaparecida de nuestro ambiente literario.

«La autora -insiste el crítico- se nos imagina, escribe instada por una poderosa vocación, por un imperativo íntimo que la obliga a vaciar su carga emocional. De ahí su espontaneidad, a veces candorosa, su carencia de recursos audaces para buscar el éxito por caminos ajenos a su insobornable vocación de escritora honesta y fiel a su temperamento artístico«.

El señor de las mariposas” se incorpora así, sencillamente, sin alardes, a la literatura femenina de Chile. Bastaría, que Elena Aldunate hubiera escrito solamente su hermoso cuento “Juana y la Cibernética”, para que su nombre figurara con honra en las letras nacionales.

Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…

Sin embargo, al avanzar los años y las publicaciones de Elena, sus méritos se comienzan a reconocer. Por ejemplo, Claudio Solar, en su columna “Barómetro de Libros” de la Estrella de Valparaíso, en su crónica del 21 de junio de 1977, entre otros muchos halagos señala, en relación a la reciente publicación de su antología “Angélica y el Delfín” (1978), y después de describir el contenido del singular y onírico cuento “Marea Alta”, este relato, como otros incluidos en este volumen: ”Angélica y el Delfín”, posee singular belleza poética, fuerza de imaginación, tránsito misterioso entre la realidad, la ficción y la dulce locura. Nos extraña que ni el nombre ni la obra de Elena Aldunate circulen con más fuerza en el mundo literario chileno. Supimos de ella, hace algún tiempo, por la publicación de su cuento “Angélica y el Delfín” en el diario “El Mercurio” y que obtuviera el 2° premio del Club de Ciencia Ficción de Madrid, España, a fines de 1975. Con razón se ha dicho que “sus fantásticos cuentos, que lindan entre la poesía plena y la ciencia-ficción, podría insertarse en la huella de Ray Bradbury de su obra “Remedio para melancólicos”.

Sobre su uso del lenguaje, señala: “Su frase es diáfana, elegante, y cuando no es directa, franca. Su adjetivación cuidadosa, acertada: “ofensiva desnudes”, “absurdamente viva”, “dorada neblina polvorienta”. Diseñadora con fino sentido plástico. En cuanto a esa temática subyacente, circula el clima del amor. El amor que se multiplica en diversas fórmulas: protección, solidaridad, ternura, ansiedad sensual, lagrima, y se sublima cuando ensaya nuevas formulas de amor en el mundo de la ciencia ficción, como en el cuento “La Bella Durmiente”, donde no se sabe si el amor es sentir la piel, penetrar en el cerebro amado y conservas su vida, o entregar sensación de paz; o de enfermedad contagiosa. Porque aquel hombre interespacial es contaminado por el amor de una mujer terrícola que agoniza:”Doblado sobre la ingrávida camilla, el hombre se estremece por los sollozos, inequívocos síntomas de aquella remota “enfermedad” que ella le contagiara y para la cual ya no hay antídoto en su mundo”.

Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…

Junto con el tema de encuentros “extraterrestres”, el amor es su otro gran tema, aquel amor de la relación límite, de la entrega, incluso, la entrega máxima, como en «Juana…y la Cibernética», donde el drama de la mujer solitaria y frustrada, un drama muy actual, muestra una fatal relación terminal. Escribe Elena: “Soltera, Señorita, obrera… Sin pertenecer a nadie, sin destino ni destinatario. Señorita Juana, a secas”. Esta realidad sin cariño, la lleva a la entrega plena con quien siente que es su única relación de afecto, la máquina que día a día, comparte su monótono y enajenado trabajo. Creo que en este cuento Elena Aldunate muestra, como casi ningún escritor chileno ha logrado, el drama de la soledad de la mujer y su dramática entrega en búsqueda por superarla, aunque sea con la inmolación.

Otro de los argumentos, también mencionado por algunos escritores, y que Elena desarrolló en forma destacada, es la relación de la humanidad con los seres cósmicos, temática que, con un enfoque interesante busca de crear conciencia sobre el drama de la auto destrucción de nuestro planeta; sin embargo, Elena, y aquí esta presente una vez más su visión de género del tema, basa sus relatos en que, en alguna época de la historia de la humanidad los extraterrestres llegaron a la Tierra y se “unieron” con las hijas de los hombres y de esta “unión” nacieron hombres inteligentes que provocan, por su acción comprometida y constante en la sociedad, cambios para que la humanidad sea mas perfecta y sobretodo, un lugar donde los valores que le otorgan su calidad de ser humano a quienes la constituyen, se cumplan.

Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…

En su obra, «Del Cosmos las quieren vírgenes» (1977), en el contexto antes señalado, la autora plantea que los valores que ya en épocas pasadas los extraterrestres nos enseñaron, hoy, en nuestra época se perdieron o está descuidada su vigencia, y es por esta razón que estos seres superiores regresan a la Tierra a producir cambios para que se retome el camino de una humanidad más justa y perfecta, actualizando los valores en antaño entregados por medio de hombres de excepción producto de esta unión. En la novela se muestra que ahora nuevamente estos “hijos de Dios” están aquí; el método para validad este mito de purificación y de renacer, son “las mariposas azules que fecundando siete mil vírgenes en todo el planeta y de ellas nacerán, hasta el fin de siglo, hombres y mujeres que llevaran en sus genes la capacidad para instituirse como seres inteligentes, cuerdos y con más criterio para vivir». La fecha de esta fecundación: las siete de la tarde, del séptimo día, del mes séptimo del año 1977. Solo una discordancia, no es en la Séptima Región, sino en la Cuarta, donde una profesora rural que vive en el Valle del Elqui, es parte de este sorprendente y comprometedor acontecimiento. Este libro tuvo gran acogida, e incluso le permitió a su autora obtener la Primera Mención Honrosa, en el Premio Municipal de Literatura de Santiago, en 1978.

A contar de la década del 80, Elena Aldunate retoma su producción literaria realista, en obras sobre su visión de la sociedad donde vive y se desenvuelve:«Francisca y el otro» (1981), se vuelve a presentar la forma de escribir de sus inicios, donde el tema del conflicto de pareja está presente. El amor, la ambición, la frustración y las exigencias del ambiente social en que viven generan un conflicto constante.

En la década del 90 escribe «El Molino y la Sangre» (1993), obra con raíces costumbristas, pero fantástica en el relato: La casa de la familia Ballestero, casa patronal del campo chileno que como un ser omnipresente sabe todo lo que pasa en su interior, puede meterse dentro de las cosas, en las mentes, en los pájaros, en los perros, en las plantas; en todo lo que es parte de ella y desde allí narrarlo.

Llegando casi al final, dos puntualizaciones, la primera: sobre el tema del amor y las relaciones de pareja en los libros de Elena Aldunate. A propósito de la publicación de su tercera obra «Ventana Adentro» (1961), la destacada periodista Lenka Franulic en Revista Ercilla señala:De donde ha derivado su maestría de estilo, esta escritora en quien, un segundo instinto, remplaza a la experiencia de otros autores avanzados en años? Solo en María Luisa Bombal puede hacerse el parangón de Elena Aldunate«.

Y finalmente, pero volviendo a sus inicios literarios: en su libro «María y el Mar» (1953). Novela dramática, que como lo señala en la contratapa de la obra: Sólo una mujer podría escribir una obra de esta naturaleza, en que como su nombre lo sugiere, se establece una profunda relación entre María, la protagonista, y la fuerza cósmica que en ritmo incansable mueve las aguas del Mar». María es un símbolo eterno ylas olas nacen y las olas pasan y las olas vuelven. ¡Nacen? ¿Pasan? ¿Vuelven?«. Así, este drama tenía que terminar con una pregunta abierta…

Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…

El encuentro final con Elena

La imagen que nos debe quedar de Elena Aldunate, debiera ser la de una escritora trascendente y fantástica, única en nuestras letras. Por ello, transcribiré una entrevista que la periodista Carmen Luz Ibarra le realizó en 1993 y en ella, nuestra escritora aquí homenajeada, habla sobre lo que siempre le apasionó y que quiso plasmar en sus obras de fantasía: El futuro.

«P: ¿Qué le apasiona?
R: El futuro, conocer otros mundos, otros seres, otras civilizaciones, otra manera de vivir y pensar. Si mañana bajara aquí un OVNI y me llevara, me muero de susto, pero me voy con los extraterrestres.
P: ¿Cómo visualiza el futuro?
R: Estamos en el Apocalipsis, por eso estamos tan violentos y tan mal. Pienso que la juventud se va a dar cuenta de esto y va a cambiar todos los paradigmas y modelos. Los jóvenes se van a desplazar hacia la naturaleza, la sabiduría, otros mundos, al amor y la simplicidad. Habrá una real comunicación entre los seres. Va a llegar un ser, llamémoslo Jesús o como quieras, que se va a transformar en un líder que va a implementar esa nueva modalidad
«.

Roberto Pliscoff Vásquez
Viña del Mar, mayo del 2008.

9 respuestas a “Elena Aldunate: La dama de la CF, lo fantástico y lo real…”
  1. Jorge Parodi dice:

    Absolutamente ignorante y con una verguenza inmensa de desconocer estas obras, se deben recuperar!! si alguna casa editorial las reeditas, que lo avisen para comprarlas!

  2. juan c. muñoz e. dice:

    Concuerdo, debo confesar que soy ignorante en lo que a obra de la Aldunate se refiere.
    ¿Dónde hallar sus libros?

  3. Manuel Peña Muñoz dice:

    Muy interesante y completo el artículo de Roberto Pliscoff. Conocí muy bien a Elena Aldunate a quien le presenté todos los libros de la serie Ur en distintos actos públicos. Como bien dice el crítico, era una mujer muy refinada que buscaba siempre un cierto clima de paz espiritual. Amaba los gatos, los enigmas, el zodiaco, el viento y el silencio. Coleccionaba pisapeles de cristal que atesoraba en una bandeja de plata. Las visitas a sus diferentes casas transcurrían siempre en una atmósfera de otra dimensión que podemos volver a vivir cuando abrimos otra vez cualquiera de sus libros.
    Manuel Peña Muñoz.

  4. Kai-Wing Ip Zagal dice:

    Marìa Elena Aldunate es una escritora de este género que debería estar en los programas de estudio de la enseñanza media de nuestro país
    Y para los que no han tenido el privilegio de leerla. Es ciertamente recomendable.

  5. antonio dice:

    muy buen artículo, eso sí, cuiden la ortografía.

  6. Jes U. Cristo dice:

    Hola amigos, les cuento que la obra de Elena Ldunate se puede encontra perfectamente en librerías de viejo y tal como sucede con el caso de Hugo Correa, algunos de sus libros (usados), están practicamente nuevos.

    No debemos olvidar tampoco que en la edad de oro de la ciencia ficción chilena participó un tercer autor, Antonio Montero. Aquí les dejo un link del especial que se le hizo en este mismo sitio y que al parecer no tuvo mucha recepción por parte del público. Al igual que Elena Aldunate y Hugo Correa, es un autor al que no hay que perderse.
    Saludos

    http://puerto-de-escape.cl/?p=100

  7. Alejandra Aldunate dice:

    …casi por casualidad leí varios de sus cuentos, tal vez por la coincidencia de apellidos.. debo haber tenido 15 años, habían muchos de sus cuentos en la casa de mi Tía, justo en mi pieza.. Candia, Juana y la Cibernética..el señor de las mariposas; fue como revivir en emociones el día que también me perdí en una plaza.. y el mecano verde…»sola paralizada, detenida en medio del lugar tien que verlo agrandarse..hasta convertirse en un inmenso tapete verde..» Candia..su gata tuerta… en fin . como ingeniero no puedo expresar.., fue increíble ver como fluían sus ideas, casi como una ecuación matemática….

  8. Marcos dice:

    … y finalmente fue reeditada por Cuarto Propio. Me faltan algunos de sus libros: Angélica y el delfín ; Del cosmos las quieren vírgenes ¿Alquien podría enviarme por email una copia escaneada? No estoy en Chile y perdirlos sale caro.

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