Steam Punk: Ciencia Ficción desencadenada

Por Sergio Meier Frei | Publicado el 14 de agosto del 2005 | 1

Sergio Meier: Steam Punk: Ciencia Ficción desencadenada.

Hace ya mucho que la ciencia-ficción dejó de ser lo que era: los sueños y pesadillas que nos deparaba una sociedad cada vez más influida por la tecnología. Hoy, la mayoría de sus profecías ya se han cumplido o definitivamente se han abortado en nuestra realidad. Una realidad que parece haber agotado nuestra capacidad de asombro, pero que aún no evita que estemos sedientos de mayores y mejores maravillas…

El steam-punk, un subgénero de la ciencia-ficción, nació como respuesta al más famoso e influyente cyber-punk. Definido en un comienzo como un híbrido de alta tecnología en medio de la edad victoriana, donde los ingenios más imposibles y futuristas funcionan a base de carbón, desafía la lógica tradicional a que estamos acostumbrados. De improviso, Julio Verne y H. G. Wells parecen actuales, sus barrocos y rechinantes artefactos ocultan nanotecnología. Junto a estrechas callejuelas de un Londres con coches tirados por caballos y alumbrado por luz de gas, deambulan experimentos genéticos, realidad virtual y ordenadores cuánticos…

El steam-punk, creemos, nace de la toma de conciencia del fin de la modernidad, del afán de avanzar en una sola dirección. Cuando ya nos encontramos en el anunciado tercer milenio, rodeados e inmersos en una tecnología que se hace cada vez más difícil de entender, la ciencia-ficción tradicional, aquella de los románticos robots y viajes espaciales, debe ceder su puesto a nuevas fórmulas que sorprendan y abran las mentes a conceptos aún insospechados. ¿Es esto posible?
Sí, yendo nuevamente hacia donde nadie ha ido antes. Hacia mundos esta vez no más avanzados o más atrasados que el nuestro, sino que hacia una evolución paralela, donde todos los géneros, épocas y maridajes tecnológicos son posibles. Esto hace que finalmente los límites entre la literatura de ciencia-ficción y la clásica se vean borrados. Ya estamos viendo como tímidamente los personajes de Stoker, Wilde, Verne, Wells, H.R. Haggard, Twain, etc., comparten aventuras en paisajes de universos alternativos (nos referimos a «La liga de los caballeros extraordinarios», de Alan Moore).

steampunkEntre las plumas más destacadas del steam-punk, debemos mencionar a Tim Powers («Las tumbas de Anubis», «La fuerza de su mirada»), quien es para este género lo que William Gibson para el cyber-punk; James P. Blaylock («Lord Kelvin’s Machine», «Homúnculo»); Eduardo Vaquerizo («Danza de Tinieblas») y el célebre guionista de cómics, Alan Moore («La liga…», «V» de Vendetta»). William Gibson, junto a Bruce Sterling, también ha tenido su aproximación al steam-punk con «The Difference Engine»

A través del animé japonés nos están llegando muchas creaciones de este estilo, como «Full Metal Alchemist» o «El increíble castillo vagabundo», de Hayao Miyazaki, junto a aquella magnífica película del chino Wong Kar-wai, «2046», de sensibilidad claramente steam-punk. Y por supuesto, no podemos dejar de añadir el cómic norteamericano homónimo, de Joe Kelly y Chris Bachalo, cuyo protagonista posee un brazo neumático y un corazón alimentado por carbón.
La serpiente se muerde la cola. Con nuestra mente cuántica viajamos a mundos donde el concepto del pasado, presente o futuro es subvertido y creamos aventuras con el único límite de nuestra sabiduría e imaginación.
Todos los géneros y cosmogonías, aún el de una tierra plana o de planetas y estrellas girando atrapadas en esferas de cristal, tienen cabida, al lado de Inteligencias Artificiales y Agujeros Negros.

¿Es el steam-punk una moda pasajera o la señal del rumbo a seguir por el grueso de la literatura? La desmesura estética, «carnavalesca o polifónica», en obras que no se consideran ciencia-ficción, como las de Pynchon, Borges, Calvino, Burroughs, Bolaño, etc., ¿no son acaso steam-punk?
El steam-punk ha evolucionado rápidamente desde sus cercanos inicios, y ha aumentado su radio de acción, desde los tiempos victorianos hasta todas las demás épocas de la humanidad. Ahora es el momento en que, en busca de originalidad, rescatemos a los autores más olvidados, a los escritores isabelinos, griegos, medievales, latinos y coloniales, y nos sorprendamos, pues nos encontraremos con máquinas y ciencias que a nuestros ojos serán transmutadas en una alquimia imposible, sólo lograda hoy por la tecnoliberación, la conciencia cuántica de la mente.

Una respuesta a “Steam Punk: Ciencia Ficción desencadenada”
  1. Coincido con la apreciación de que el steam-punk no aparece por casualidad en una época como esta, cuando las chimeneas siempre activas del progreso han dejado de ser la verdad absoluta. Retrospectivamente vemos que el quiebre aparece no en las grandes guerras mundiales, sino precisamente en la segunda mitad del siglo XIX, aquél del triunfo indubitable del burgués científico-liberal. El noveno arte ha sido un medio fundamental para la popularización del género, y sin duda que Alan Moore no ha perdido oportunidad de plasmar su eterna protesta en guiones ambientados en la época.

    No hay que dejar pasar la oportunidad de ver «Steamboy», donde está la mano del excelente y -a mi juicio- tremendamente posmo maestro Katsuhiro Otomo. Siempre con Otomo, padre de la inmortal novela gráfica «Akira», hay elementos notorios de Steampunk, así como una crítica brutal al modernismo que merece mención aparte, en el corto que conforma la tercera parte de «Memories».

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